¡ALEGRÍA!
Ya podemos dejar de decir lo de que «nadie se lee la web» porque está claro que alguien sí lo hace. Y la persona que devora nuestras noticias como si le fuera la vida en ello no es ni más ni menos que la mujer que más ha hecho por el colectivo gay de todo el universo en toda la historia de la humanidad: Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid.
Bueno, al menos así es como a los del #YoSoyGayYDelPP les gusta pensar que es su presidenta.
Rubén Lodi, que no viene al caso pero seguro que ha tenido algo que ver
Ayer te contábamos que el PSOE de Madrid, en boca de Carla Antonelli, le echaba la bronca a Cifuentes porque mucho prometer durante la campaña que iba a promulgar una Ley Integral de Transexualidad y una Ley de Protección contra la Discriminación y por la Igualdad de Trato pero en los dos meses que lleva en la presidencia no ha hecho nada y las agresiones al colectivo LGTB en Madrid siguen siendo noticia cada semana.
Pues Cifuentes, que otra cosa no pero aplicada es un rato (por eso ha aclarado que tiene mucho trabajo y por eso no se va de vacaciones, no porque quiera meter mierda en la polémica inventada por La Razón sobre el verano de Manuela Carmena), publicó ayer mismo un documento según el cual ya están trabajando en todas esas leyes tan bonitas.
El texto publicado en la web de la Comunidad de Madrid asegura que ha prestado desde 2002 servicio a más de 11.000 personas gracias al Programa LGTB que fue elegido en el año 2014 como «ejemplo de buenas prácticas» por el Consejo de Europa.
El equipo de gobierno de la Comunidad está realizando ya los estudios previos para elaborar un borrador de anteproyecto para la creación de las dos leyes, tanto la de la Transexualidad como la de Protección contra la Discriminación y prevención de la violencia LGTBfóbica y en parejas del mismo sexo. Además van a promover un convenio con el Colegio de Abogados para que ofrezcan orientación jurídica en esta materia.
De paso, en el documento el equipo de Cifuentes recuerda que el Programa LGTB de la Comunidad cuenta con un área de formación para que profesionales de varios ámbitos (médios, profesores, servicios sociales, fuerzas de seguridad…) sepan cómo actuar al encontrarse con posibles casos de discriminación; y aseguran seguir luchando por su compromiso en la lucha por conseguir que las personas transexuales puedan acceder de forma igualitaria al mercado laboral.
Lo que no deja de ser muy divertido, porque el año pasado la misma Carla Antonelli denunció que la propia Comunidad no había protegido a los trabajadores de ese programa de atención: cuando el programa pasó de ser público a ser gestionado por una empresa privada no se respetaron las condiciones de los que ya estaban empleados y se les forzaba a renunciar a su antigüedad (entre otras cosas) para seguir contratados.
Y ya que estamos hablando de Antonelli, vamos a dejar que ella misma explique por qué lo de que un Programa LGTB preste servicio a 11.000 personas no nos parece algo de lo que nadie deba presumir: «Piensen ustedes dos veces antes de repetir como un bucle cuántas intervenciones ha tenido el programa, porque lo único que demuestra es la falta de políticas de prevención por parte del gobierno del Partido Popular, y por eso año tras año están aumentando las agresiones.«
Desde esta web aplaudimos, eso sí, que Cifuentes se ponga las pilas en materia de derechos LGTB y cumpla lo que prometió creando esas dos leyes que, tal y como está el panorama, son más que necesarias. Aunque, ya que estamos, estaría bien que alguien nos explicara por qué el PP rechazó la oferta del PSOE para redactar esa ley de forma conjunta; invitación que sí aceptaron Ciudadnos y Podemos. Si el problema es colgarse la medalla, tranquilos que podemos hacerla más grande. Que los maricones estamos forraos ¿no te lo dijo la Botella, Cristina?
Tampoco te esfuerces mucho, porque salvo a los tuyos no vas a convencer a nadie de que el PP es un partido que vela por los derechos del colectivo LGTBQWERTY.
Eso sí, querida Cristina, cuando toque votar no te equivoques y votes en contra de algo que en teoría defiendes. Que no sería la primera vez que te pasa.













