Las campañas de crowdfunding nos han dado muchas alegrías y muchas depresiones, pero ésta en concreto la vamos a colocar en el montón de campañas de micromecenazgo que además de alegrarnos el día nos parecen lo más de lo más.
Julia Baker es una mujer que vive en Baltimore y que un buen día decidió colocar en su jardín unos tarros de mermelada con los colores del arcoiris en los que se lían las palabras «Love» y «Ohana«. Repite conmigo: Ohana significa familia y la familia nunca te abandona.
Todos los que hemos tenido acceso a la Gay Agenda sabemos que colocar tarros de colores en tu propio jardín es una de las acciones más radicales que contemplamos en nuestro plan de dominación mundial. Y por eso no es de extrañar que a Julia no tardara en llegarle una carta de un vecino tremendamente consternado:
¡Tu jardín se está volviendo implacablemente gay! Yo y otros en el vecindario te pedimos que bajes el tono. Ésta es un área cristiana y aquí hay niños. Sigue así y me veré forzado a llamar a la policía. Los tuyos necesitan tener respeto por DIOS.
Un propietario preocupado.«
¿Y cuál ha sido la reacción de Julia? La mejor de todas: crear un crowdfunding en Gofundme.com para recaudar dinero y convertir su jardín en uno implacablemente MÁS GAY:
Abrí mi puerta y me encontré una nota de mi vecino. Se quejaba de unos tarros con los colores del arcoiris que cuelgan en mi jardín en los que se leen las palabras «Amor» y «Ohana». Me informaba de que el vecindario es «cristiano» y tiene «niños» y me pedían que dejara de ser «implacablemente gay».
No hace falta decirlo: necesito más arcoiris. Muchos, muchos más arcoiris.
Así que empiezo esta campaña de recaudación de fondos para poder trabajar y hacer que mi casa sea aún más «implacablemente gay». Si conseguimos lo suficiente, intentaré conseguir ¡un tejado arcoiris! Porque mi dragón invisible e implacablemente gay debería vivir ahí arriba con estilo.
Sencillamente, soy una viuda madre de cuatro hijos, el más joven va al instituto, y NO VOY a ceder ante el odio. En su lugar lo combatiré con picardía y belleza y risas y amor, envolviendo mi casa, mi jardín y mi familia.
¡Gracias por vuestro apoyo implacablemente gay!«
Julia empezó la campaña pidiendo 5.000 dólares, pero ahora mismo ya lleva recaudados 43,271$. En 5 días. Si la cosa sigue así, en breve Julia puede comprarle la casa al vecino homófobo y mandarlo a paseo.
RECREACIÓN: El vecino al ver que no puede luchar contra la Gay Agenda
La mujer ha publicado una actualización en la petición explicando que ha estado enferma y se encuentra abrumada por la reacción de todo el mundo, el asombro que le produce cómo tanta gente se ha unido en la lucha por una nota absurda, y avisa de que empezará pronto a trabajar en su nueva casa implacablemente gay.
Tenemos ganas de ver el resultado. Necesitamos ideas para cuando redecoremos nuestras oficinas.
Fuente | CW San Francisco













