3.- El mal gusto no gusta
Hablando de audiencias: las tres galas del Festival de 2017 tuvo una audiencia cercana a los 182 millones de espectadores en 42 países y unos 4 millones y medio de espectadores en España. El de 2008, el del Chikilicautre, fue visto en nuestro país por unos 14 millones de personas.
Euphoria, la canción de Loreen ganadora en 2012, vendió más de 450.000 copias en Alemania, 360.000 en Suecia, 200.000 en Inglaterra, 40.000 en España y fue número 1 en las listas de medio mundo.
Para no gustarle a nadie, el Festival de Eurovisión es el evento musical más seguido en todo el mundo. Hace unos años Australia se sumó al festival por el gran seguimiento que hay en la antigua colonia británica; la cadena estadounidense Logo! compró los derechos para emitir el festival allí y fue un éxito relativo (la actuación de Justin Timberlake no fue casualidad). Y la UER ya ha confirmado que están trabajando en Eurovision Asia.
Ah, y ya existen Eurojunior y hasta un Eurovision de grupos corales.
Pero tú me hablas del mal gusto. Sí, vale algunos estilismos de los participantes son para salir corriendo. No caeré en el juego de llamar imbécil a nadie (como haces tú), pero creo que hasta tú puedes entender que Eurovisión es un festival audiovisual en el que cada país tiene 3 minutos para llamar la atención lo suficiente como para que la gente recuerde esos tres minutos y se decida a votarles.
Algunos apuestan por puestas en escena sobrias que destaquen la canción, otros apuestan por algo más llamativo dejando la canción en segundo plano. Y otros, directamente, montan un circo independientemente de lo que estén cantando. Pero a poco que te veas un festival entero verás que cada año hay propuestas para todos los gustos y que, por ejemplo, en 2014 pudimos disfrutar de la sobriedad de actos como el de Sanna Nielsen, la espectacularidad contenida de Conchita Wurst, las locuras de los chicos de Grecia o los espantajos de Georgia.
Otra cosa es que a ti así en general no te guste, que eso es totalmente respetable. A mí no me gusta el fútbol, pero no seré tan tonto de decir que a la gente no le gusta el fútbol. Es un festival de música primoridalmente pop, pero en el que ha habido cabida para todos los estilos musicales: dance, rap, punk, rock, metal, música árabe, latina…
A lo mejor a ti te gustan los valses interpretados con clavicordio mientras una cabra berrea de fondo y mira, eso (por ahora) no.









