4.- La vergüenza patriótica
Yo lo siento, pero no te entiendo. Primero dices, en el punto 2, que se supone que esto es un concurso de cantantes y eso es lo que se debería valorar. Ahora me dices que tú quieres ir con España sí o sí y que no quieres sentirte ridículo al ver nuestra participación. Es verdad que últimamente España no ha estado muy acertada, pero me niego a que hablemos de ridículo espantoso.
Tranquilo que no me voy a ir a los años 70 y 80. No hace falta. En 2001, 2002, 2003 y 2004 estuvimos dentro del Top10 con David Civera, Rosa López, Beth y Ramón del Castillo. A partir de ahí (curiosamente en cuanto TVE perdió las audiencias de OT y por tanto alguien decidió que Eurovisión no interesaba, como si tuvieran algo que ver) empezamos a mandar propuestas cada vez más absurdas como a las Son de Sol, las Ketchup; o productos a medio cocinar como los D’Nash o la canción de Soraya.
Lucía Pérez en 2011 participó con una canción muy pobre, igual que El Sueño de Morfeo en 2013 y de ahí unos resultados irrisorios. Pero Pastora Soler, que fue con un baladón la mar de digno, también consiguió un TOP10 en 2012. Ruth Lorenzo hizo una actuación maravillosa que también se coló en el TOP10. Los casos de Barei, Edurne o Manel Navarro destacaron más por las… desavenencias (dejémoslo ahí) entre artista, TVE y la producción de la gala que por su puesto en la final.
¿Lo ves bastante claro o te lo tengo que explicar? Porque ya lo he hecho antes pero puedo volver a repetirme, no te preocupes.
Cuanto más en serio nos tomamos una candidatura y más apoyo se le brinda (no desde la sociedad, si no desde la propia TVE) mejores resultados conseguimos. Y esto no vale hacerlo un año sí y 3 no: la constancia al final tiene su premio y si mostramos ante Europa que vamos en serio, acabarán tomándonos en serio. Este año mandamos a Alfred y Amaia elegidos por el público de un éxito de audiencia y redes como fue el nuevo Operación Triunfo; pero la prensa ya ha detectado serios problemas en la puesta en escena que ya veremos si se pueden corregir a tiempo.
¿Ganar es difícil? Claro que lo es. Si no lo fuera no tendría gracia. Pero cuando las cosas se ponen complicadas hay que trabajar más y no echarse a la bartola y enviar a las primeras enchufadas de la discográfica de turno a que hagan el paripé. Porque estar por estar es tontería.
En 2014, cuando escribí este artículo y mandamos a Ruth Lorenzo, me atreví a decir que no ganaríamos pero quedaríamos en un puesto más que digno. Y así fue. Porque llevamos una propuesta sólida, una cantante que defendió el tema a la perfección, que supo mantener su visión y que, además, tenía cierto tirón en los países anglosajones dada su popularidad al haber participado en el X Factor UK.
Ah, importante. Los países que participan en Eurovisión no son los veintitantos que ves en la final. Hay dos semifinales anteriores en las que se descartan unos cuantos más. En total este año se han presentado 43.










