- Tres meses después de que la presidenta Bachelet registrara la ley Chile comienza el debate para aprobar el matrimonio igualitario.
- Si el proceso no es muy rápido podría verse afectado por las elecciones presidenciales de marzo de 2018.
En agosto de este año la presidenta chilena, Michelle Bachelet, registró la ley que permitiría modificar el lenguaje del código civil para dejar de discriminar a las personas homosexuales frente al derecho al matrimonio (en Chile son legales las uniones civiles, pero no el matrimonio tal cual) y que, una vez aprobada, el matrimonio pase a considerarse como «el contrato solemne según el cual dos personas, del mismo o diferente sexo, se unen de por vida para vivir juntos, procrear y ayudarse mutuamente.»
Que también te digo que era más fácil poner «dos personas» y ya, pero bueno.
Tres meses después, el lunes 27 de noviembre, la ley (que se desconoce si también legalizaría las adopciones por parte de parejas homosexuales) por fin comenzará a debatirse para ser aprobada. Sí, han tardado un poquito, pero es que cuando Bachelet presentó la ley un comité constitucional en el senado pidió a varias organizaciones LGTB+, religiosas y de otros tipos que presentaran sus casos con argumentos tanto a favor como en contra de la legalización.
Desde la Fundación Iguales han pedido al Senado que no retrase más la aprobación de la ley. «Es una buena noticia para el país que comencemos el debate de un proyecto que es tan importante para tantos chilenos, y que busca acabar con la discriminación estructural contra lesbianas, gais y bisexuales«, ha dicho Juan Enrique, director ejecutivo de la ONG.

Bachelet, además, ha mostrado su apoyo a otra ley que garantizaría varios derechos del colectivo trans como el de cambiar su nombre en la documentación oficial sin necesidad de someterse a cirugía, tratamientos hormonales o evaluaciones psicológicas. Y también apoya que se endurezca la ley que protege a la población LGTB+ frente a la discriminación y los crímenes de odio.
El problema (porque siempre hay un problema) es que en en Chile habrá elecciones presidenciales dentro de cuatro meses, en marzo de 2018. Y viendo lo que han tardado en empezar el debate puede que este proyecto se quede en el limbo… o se quede en agua de borrajas. Los dos candidatos presidenciales tienen posturas enfrentadas: mientras Alejandro Guillier ha dicho que si gana aprobará la ley, el conservador Sebastián Piñera cree que con las uniones civiles ya hay suficiente.
La buena noticia es que, aunque gane Piñera, en el congreso de Chile hay una clara corriente a favor de la igualdad del colectivo LGTB+ que podría enfrentarse a Piñera en caso de que éste decida oponerse y marcarse un Turnbull (el australiano).
Fuente | Gay Star News










