• A una semana de que comience el Mundial de Fútbol de Rusia repasamos la situación de riesgo a los fans LGTB+ provocadas por la FIFA, que pensó que era buena idea organizar un evento así en un país institucionalmente LGTBfóbico.

  • Varias organizaciones de futboleros LGTB+ han denunciado amenazas de muerte por parte de hooligans rusos. Los paramilitares Cosacos se han sumado a las amenazas asegurando que denunciarán a todo hombre gay que se dé un beso con otro hombre.

  • La FIFA y varios gobiernos aseguran que Rusia se ha comprometido a mantener seguros a todos los asistentes, pero las autoridades no paran de aconsejar a los fans LGTB+ que vuelvan a meterse en el armario y no muestren banderas arcoiris durante los partidos.


Todo el mundo (y cuando digo todo el mundo me refiero a, literalmente, TODO EL MUNDO) sabe que este verano hay Mundial de Fútbol. No puedes no saberlo, porque no pueden ser más pesados con el tema. ¿Y qué hacemos nosotros hablando del Mundial? Pues lo hacemos porque este año han ocurrido dos cosas importantes. La primera es que el mundial se celebra en Rusia. La segunda es que parece que el mundo acaba de descubrir que el fútbol tiene fans LGTB+.

Y ya sabes lo mal que combinan las palabras “Rusia” y “LGTB+”.

Desde hace meses en la FIFA están más nerviosos que los padres de Aída Nízar cuando a la pequeña le enseñaron la tercera persona del singular en clase de lengua porque saben que organizar un Mundial en Rusia les puede traer bastante quebraderos de cabeza, entre otras muchas cosas por la seguridad de los aficionados. Y sobre todo la seguridad de los aficionados LGTB+, a los que se les pide que vayan a animar a sus selecciones a un país institucionalmente homófobo.

Estaría bien que este tipo de eventos mundiales se celebraran en países en los que se garanticen los derechos humanos de todo el mundo pero… DINERO. MUCHO DINERO. El marrón del Mundial en Rusia es tal que nos ha superado y cada vez que íbamos a publicar una noticia aparecía otra y para cuando nos hemos dado cuenta tenemos una historia que da para tres novelas. Así que mejor me callo y empiezo a ponerte al día.

En diciembre del año pasado desde la FARE (un grupo que lucha contra el racismo y la discriminación en el fútbol al que la FIFA le pidió en 2015 que monitorizara los partidos de fútbol) publicaron una guía para los aficionados gais que quisieran ir al Mundial. Según Piara Powar, el director ejecutivo de Fare (Piara, Powar, FARE ¿quién soy? ¿Chiquito?), “La guía advertirá a los gays para que sean cuidadosos en algunos sitios donde no serán bien recibidos. El mismo mensaje habrá para los negros y miembros de otras minorías étnicas. Si hay gays cogiéndose de la mano por la calle no tiene que ser peligroso de forma inmediata para ellos pero hay que ver en según qué ciudad y según a qué hora del día se produce esta circunstancia“.

Está claro que la mejor manera de evitar las agresiones racistas u homófobas no es evitar celebrar el Mundial en países racistas y homófobos sino decirle a los negros y a los maricones que, básicamente, no molesten. Que oye, nosotros al menos podemos bajar la pluma y disimular; pero me gustaría ver qué consejos le dan a un negro para no parecer negro.

La publicación de la guía, evidentemente, sentó como una patada al colectivo LGTB+ que flipó tanto como nosotros. Que la FIFA diga que la mejor manera de evitar ser apaleado por ser gay es que no se te note ser gay es bastante escándala.

Como nadie espera realmente que la FIFA haga algo para proteger a los fans LGTB+ (llevan meses poniendo multas de mierda a federaciones nacionales -sobre todo las de latinoamérica- que permiten cánticos homófobos en los estadios, pero no sirven para nada) desde el gobierno de Reino Unido exigieron el mes pasado que Rusia garantice la seguridad de los fans LGTB+. El parlamentario laborista Mike Gapes preguntó al gobierno por qué en la web que habían creado para que los fans británicos organicen su viaje al mundial no se hablaba de la LGTBfobia rusa, algo que considera bastante importante. Harriett Baldwin, la ministra de exteriores, respondió a Gapes asegurando que en dicha web hay un enlace a los consejos que el gobierno de Reino Unido ofrece a todos los viajeros LGTB+ que quieren visitar Rusia, pero aseguró que el gobierno buscaría la forma de que esos consejos sean más visibles en la web “Be on the Ball”.

Harriett Baldwin (que te da igual la foto pero la hemos puesto porque mira qué perlas ¡qué perlas!)

Las preguntas a Baldwin fueron a más porque nadie parecía estar muy seguro de que realmente el gobierno estuviera muy preocupado por el tema, hasta que finalmente Baldwin explicó que llevan un par de años trabajando tanto con los rusos como con la FIFA como con organizaciones LGTB+ como Stonewall o Kick It Out. Además aseguró que el gobierno de Reino Unido había exigido a Rusia que asegurara que los fans LGTB+ estarían a salvo: “En nuestros encuentros con las autoridades hemos sacado ese tema de forma habitual. Ellos comparten nuestro objetivo de organizar un evento seguro y en términos más específicos, las 11 ciudades anfitrionas han asegurado consistentemente que todos los fans de todos los entornos serán bienvenidos y se les asegurará su protección. Eso es algo a lo que la FIFA también prestará especial atención.

Las promesas de la ministra no parecieron ser muy creíbles y pocos días después desde la Football Supporter’s Federation (la agrupación de peñas futboleras británicas) se recomendó de forma oficial que los fans LGTB+ “no hagan muestras públicas de su sexualidad“. La FSF aseguraba, por ejemplo, que Rusia ha prometido que no prohibirá las banderas LGTB+ durante los partidos y que no se perseguirá las muestras de “expresión de sentimientos” (¿¿??) aunque aclaran “puede depender de circunstancias individuales“. Por si el nivel de humillación al que nos someten fuera poco, la FSF recomienda a las personas trans que si tienen que ir al baño busquen un acompañante o que usen el baño de personas con movilidad reducida, que “puede ser lo más seguro“.

Sí, estamos pensando lo mismo: qué poca vergüenza. Pero no te soliviantes mucho que la cosa va a peor.

El director de Pride in Football (una organización de futboleros y futboleras LGTB+), Joe White, explicó que el grupo había puesto en manos de la policía varias amenazas de muerte recibidas por e-mail: “Ha habido gente que nos ha dicho que si nos encuentran nos apuñalarán. Había un poco de todo, pero están siendo tratadas de forma muy seria y las investigaciones continúan”. Según explicó White a la prensa, desde la FIFA “al menos están presionando a las autoridades rusas para que investiguen las amenazas y ahora, al igual que la UEFA, han añadido la orientación sexual y la identidad de género como parte de su proceso de licitación.

Tanto la FIFA y la UEFA añadieron cláusulas de protección de los derechos humanos que las ciudades anfitrionas han de cumplir (un poco lo que hizo el COI hace unos meses). Eso significa que los países ya designados han de cumplir esa normativa y que el respeto a los DD.HH. se tendrán en cuenta a la hora de elegir las próximas sedes de sus eventos. Buena suerte con eso porque, como recuerda White: “Es ridículo que le hayan dado el mundial a Rusia y a Qatar“.

Porque sí, amigas: el mundial de 2022 será en Qatar. País en el que la homosexualidad es ilegal. Y para 2026 suena… MARRUECOS.

Lo que me lleva a pensar que la FIFA quiere matarnos a todos.

La FIFA

White se mostró tremendamente molesto por las recomendaciones de la FIFA y del gobierno británico: “Podría salir a la calle y casi casi volver a meterme en el armario y actuar en plan machote, pero eso sería básicamente aceptar justo lo que tratamos de mostrar que es un problema. No deberíamos sentir que tenemos que comportarnos de forma diferente a lo que haríamos. No voy a ir por ahí metiéndole la lengua hasta la campanilla a la gente ni nada por el estilo. Voy allí por el fútbol y porque quiero experimentar un Mundial“.

Y tú pensarás (porque lo he pensado yo y estamos conectados) que tal vez la mejor forma de protestar contra esta situación de mierda es, directamente, no ir al Mundial. Pero White tiene una idea diferente: “Una gran parte del proceso de decidir si íbamos a Rusia o no consistió en hablar con personas LGTB rusas para asegurarnos de que eso no les impactaría de forma negativa, durante o después del Mundial. Y fueron unos cuantos los que nos dijeron que teníamos la oportunidad de una visibilidad que ellos nunca tienen.

Pero además los fans rusos les explicaron que “el gobierno de Putin lo que quiere es poder echar la vista atrás y decir ‘Oh, tuvimos tanto follón con el tema de la inclusión y la visibilidad LGTB+ antes del Mundial, pero hemos tenido un Mundial maravilloso y ni siquiera hubo personas LGTB’ porque no se les vio.“. Así que para White y su grupo, aunque saben que va en contra de la Ley contra la “Propaganda” Homosexual rusa -que justamente este mes cumple 5 años- mostrar las banderas LGTB+ durante los partidos es algo que saben que resulta más seguro para ellos que para los fans LGTB+ rusos y están dispuestos a ir y sacar las banderas para demostrarle que el gobierno ruso miente descaradamente cuando asegura que en su país -o en el Mundial- no hay personas LGTB+.

Y si crees que eso no lo han dicho nunca los rusos (que lo han dicho) ten en cuenta que el embajador ruso en Reino Unido le dijo a un estudiante gay que preguntaba por la situación en Chechenia y los derechos LGTB+ que Rusia es un país seguro y sin homofobia porque Putin recibió a Elton John.

Exqueeze me?

A pesar de toda la controversia y de que hasta medios generalistas como el The New York Times han publicado editoriales exigiendo a la FIFA que obligue a Rusia a cumplir la normativa de la federación internacional y asegure los derechos humanos de todos los asistentes al Mundial; la gente en Rusia va a su bola (ya sabéis que ellos no son muy de preocuparse por lo que el resto del planeta piensa de ellos).

A dos semanas del inicio del Mundial (que arranca el 14 de junio) la propia FARE publicó un estudio realizado junto al SOVA Center de Moscú en el que aseguraban que los insultos racistas y homófobos se han disparado en las últimas temporadas futbolísticas en Rusia. Según los datos los cánticos discriminatorios se han vuelto casi una tradición en los partidos, algo debido en parte a “problemas muy arraigados” y a “la falta de esfuerzos educativos y preventivos por parte de los equipos rusos“. Aunque la FARE reconoce que cada vez se ven menos banderas de grupos de extrema derecha en los estadios, la situación sigue siendo complicada: “Hay razones para creer que las autoridades del Mundial no permitirán incidentes violentos serios en los estadios y utilizaran todos los recursos de los cuerpos de seguridad. Sin embargo, las autoridades futbolísticas en Rusia y en la FIFA han dejado pasar el tiempo y las oportunidades para conseguir un cambio importante en Rusia“.

En vista del panorama la FARE puso en marcha tres iniciativas pensadas para proteger a los grupos minoritarios: una Guía de la Diversidad (con consejos), dos Casas de la Diversidad (una en Moscú y otra en San Petersburgo, en las que se verán partidos y se organizarán exhibiciones y charlas con fans y residentes rusos) y una línea de Whatsapp para emergencias en el número +7 916 948 11 08.

Los Cosacos

Eso sí, explícame tú a mí de qué te sirve un número de teléfono si te topas con los 300 paramilitares Cosacos que han asegurado que patrullarán las ciudades anfitrionas, aeropuertos y zonas de encuentro de visitantes para asegurarse de que se respetan los valores tradicionales. Así lo ha asegurado Oleg Barannikov, coordinador voluntario de la guardia Cosaca: “Si dos hombres se besan durante el Mundial le pediremos a la policía que los vigile. Lo que pase después es cosa de la policía. Para nosotros los valores más importantes, sobre todo lo demás, son la Cristiandad Ortodoxa y la familia. Los Cosacos hemos pasado por mucho para defender esos valores y no permitiremos que se manden a paseo“.

Pero puedes estar tranquilo: el grupo de Cosacos ha asegurado que dejarán en casa sus tradicionales látigos y serán tolerantes con las personas LGTB… Aunque si tienen que ayudar “físicamente” a la policía lo harán.

Aquí los cosacos pegando con sus látigos a las Pussy Riot cuando intentaron actuar en la calle durante los JJ.OO. de Sochi.

No me digas que no te encanta el mundo del fútbol.

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