• Alexandra Billings, actriz trans de Transparent, publica un artículo en el que carga contra Jeffrey Tambor y confirma las acusaciones de acoso sexual que realizaron dos mujeres trans del equipo de la serie.

  • Billings también cree que el hecho de que la carrera de Tambor no se haya resentido tiene un motivo muy claro: la transfobia.


Salvo que hayas estado leyendo únicamente la Shangay viviendo en una cueva, te habrás enterado del movimiento #MeToo y el enorme follón que se ha montado en Hollywood cuando cientos de mujeres han denunciado el acoso y abusos sexuales que han sufrido durante décadas por parte de hombres poderosos y conocidos de la industria.

Uno de esos hombres es Jeffrey Tambor, el actor que daba vida a Maura Pfefferman en la serie de Amazon Studios Transparent. Hace unos meses su asistente personal en el rodaje, Van Barnes, y una de las actrices de la serie, Trace Lysette, acusaron a Tambor de tener un comportamiento muy poco apropiado con ellas; desde frases ofensivas tipo “te atacaría sexualmente” hasta acoso físico.

A diferencia de otros actores a los que se ha acusado de lo mismo, Tambor no ha tenido que desaparecer del ojo público. Amazon anunció que lo despedía de la serie a la vez que él anunciaba que se iba porque le despedían; Netflix acaba de estrenar la nueva temporada de Arrested Development (en la que participa Tambor) y se ha liado pardísima por una entrevista al grupo de actores de la serie en la que Jessica Walter (que interpreta a su esposa) acabó llorando al recordar lo mal que Tambor la trataba durante los rodajes (y Jason Bateman defendía a Tambor).

Pero Tambor sigue trabajando, ha pedido disculpas, a nadie parece importarle su caso.

Alexandra Billings

Para Alexandra Billings, una de las actrices de Transparent, el hecho de que Tambor no haya sido repudiado por la industria como sí lo han sido personajes como Harvey Weinstein o Kevin Spacey, tiene una razón muy clara: la transfobia.

Tanto Trace Lysette como Van Barnes, las mujeres que acusaron a Tambor de abusos y acoso, como la propia Billings son mujeres trans. Y aunque es cierto que en su momento esas acusaciones levantaron bastantea polvareda, es curioso que hasta que no ha sido Jessica Walter la que se ha echado a llorar durante una rueda de prensa los medios generalistas no parecían muy interesados en la historia oculta de Jeffrey Tambor.

Dejadme decir esto sin equivocarme en nada” publicó Billings en un artículo para el Huffington Post, “Creo en todas y cada una de las palabras que tanto la Srta. Lysette como la Srta. Barnes hicieron públicas en sus comunicados sobre el comportamiento vil y aborrecible del Sr. Tambor. Ellas no son las que mienten. Y eso es lo que creo es verdad“. En su artículo Billings confirma que fue testigo de algunos de los comportamientos de Tambor respecto a sus compañeras de trabajo. Billings recuerda “una frase que Jeffrey le dijo a Trace en la primera temporada, cuando estábamos sentados en la mesa de la cocina. Él se giró hacia Trace, que llevaba puesto el vestuario de la escena que consistía en un pijama y un albornoz, y le dijo ‘Dios, Trace. Solo quiero atacarte. Sexualmente“.

En su artículo Billings carga contra un perfil escrito por Seth Abramovitch y publicado por el Hollywood Reporter en el que se retrata a Tambor como un hombre de familia arrepentido a la vez que se descubren aspectos sensacionalistas de las vidas de Lysette y Barnes: “Mientras a Jeffrey se le sigue adulando con alabanzas a su trabajo artístico y su valentía al enfrentarse a las acusaciones, con mensajes caballerosos y pequeños brotes de lágrimas frente al periodista, la carrera profesional de más de una década de Lysette es eliminada. El hecho de que convirtiera una aparición puntual en Transparent y lo convirtiera en un papel recurrente pierde importancia frente a su vida como stripper. Y la habilidad de Barnes para ayudar al Sr. Tambor (hacer su trabajo, ser puntual, responsable y, por encima de todo, discreta) es ensombrecida por el periodista al mencionar fuentes anónimas que se quejan de su sentido del humor poco apropiado.

¿Y por qué el caso de Tambor parece ser el único en el que el hombre sale ileso y las víctimas son escrutinadas? Pues te lo he dicho antes coño: la transfobia. Como explica Billings: “Ésa es la clave de ese artículo [el del Hollywood Reporter]: dos hombres cisgénero blancos se sientan en una mesa y someten a dos mujeres que se enfrentaron al acoso sexual a un slut-shaming, salvo que esta vez esas dos mujeres resulta que son trans. Y esos comentarios sobre la forma en que trató a dos seres humanos realizados no solo son parciales y crueles: son descaradamente transfóbos“.

Es por eso que a Billings no le sorprende que Tambor siga con su carrera como si no hubiera pasado nada: “No conozco a ningún otro hombre que haya sido acusado de estos cargos y simplemente avance hacia su nuevo trabajo. Ni un solo hombre. Pero verás, este hombre acosó a mujeres trans, y eso marca la diferencia. Este hombre trató a esas mujeres trans de la forma en que lo hacen la mayoría de hombres: como un fetiche. Desechable. Entretenido. Sexy. Reemplazable“.

Y sentencia: “Si Trace y Van fueran mujeres cisgénero y Jeffrey Tambor hubiera sido acusado de acosarlas sexualmente… ¿qué habría sido diferente?

Fuente | Huffington Post

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