Aunque parezca mentira, hasta 1994 (hace 22 añitos de nada, y ya habíais nacido casi todas) echar un polvo con otro tío en Alemania era ilegal. Esa ley la aprobaron los nazis en 1935 y aunque fue abolida en el 68 en la República Democrática Alemana (la RDA) y en los 70 en la República Federal de Alemania (la RFA), sólo la RDA había llevado a cabo una rehabilitación legal.
Si no sabes de qué te estoy hablando con lo de la RDA y la RFA entonces tal vez deberías haber prestado más atención en la clase de historia del instituto (o ver más películas sobre la guerra fría).
Anyway, Christine Lüders (directora de la ADS, la Oficina Contra la Discriminación alemana) ha anunciado que rehabilitarán e indemnizarán a los más de 50.000 hombres gays que fueron condenados entre 1949 y 1994. Lüders ha declarado que «la legislación no puede seguir contemplando esta injusticia» y señaló que el colectivo homosexual «aún debía soportar que aquellas sentencias y juicios emitidos en su contra no hubieran sido revocados«.
Esta reparación no es una idea nueva, y es que aunque se despenalizó la homosexualidad en el 94 no fue hasta el año 2000 cuando el parlamento emitió una resolución en la que lamentaban que el artículo 175 (el creado por los nazis) se hubiera mantenido tras la II Guerra Mundial. En 2002 se anularon las condenas que se dictaron durante el régimen nazi, pero no las que ocurrieron durante la postguerra; y no fue hasta 2015 cuando se acordó empezar los trámites para esta reparación moral y las indemnizaciones monetarias.
Como explicó Lüders en rueda de prensa, esta persecución fue especialmente dolorosa porque hubo casos de hombres que fueron liberados de los campos de concentración nazis que luego fueron encarcelados por su orientación sexual. el ministro de justicia, Heiko Maas, ha anunciado que han comenzado los trámites para poner en marcha un mecanismo legal que trate de reparar a los miles de condenados y que propondrá una ley destinada a revocar esas condenas y crear «un derecho a la compensación«.
La FELGTB alemana (que allí es la LSVD, a ver cómo pronuncias eso… guapa) ha aplaudido esta rehabilitación aunque ha pedido que las indemnizaciones no se eternicen y la ley se apruebe en esta legislatura, porque muchos de los homosexuales perseguidos y condenados no están para esperar mucho (y su situación no es especialmente buena). En muchos casos, como señalan desde la ADS, la condena por ser homosexual implicó que muchos hombres perdieran sus trabajos, sus casas y fueran abocados a la marginación social.
Dicho esto, yo tengo dos preguntas: ¿aún hay algún hetero que después de leer esto cree que ellos también merecen un día del Orgullo? ¿Y en España qué? ¿Se ha reparado el daño a los homosexuales perseguidos y condeandos durante la guerra civil y la post-guerra?
Fuente | Crónicaviva – El País











