No. No nos hemos vuelto locas ya veníamos así de casa. Es que la Transportation Security Administration, el órgano encargado de la seguridad en los aeropuertos norteamericanos, ha decidido que a partir de ahora usarán la palabra alarma como «palabra clave» cuando se encuentren en el escáner con una persona cuya apariencia no coincida con sus genitales. Y si crees que la palabra «alarma» es muy fuerte, te quedarás muerta cuando sepas que la palabra empleada hasta ahora era «anomalía».

Resumimos brevemente el proceso que a partir de ahora va a seguir la TSA según su página web:
Escaneado: Cuando entras en el portal de imágenes, un oficial pulsa un botón que asigna si eres hombre o mujer basándose en tu apariencia física. El equipo puede detectar una alarma si hay partes del cuerpo que necesiten una inspección adicional. Si hay una alarma, los oficiales están entrenados para tratar la alarma, no la persona.
Cacheo: Puede darse de forma voluntaria si no quieres someterte al escaneado, o puede hacerse si has disparado una «alarma» en el escáner. El cacheo se realizará por un agente del mismo género con el que te «presentes». Aquí no aclara si se trata del género que aparentes o si es el género con el que te identificas.
Si llevas prótesis puedes escoger entre el escaneo, un detector de metales o un cacheo. No se pedirá que quites o muevas ninguna prenda que revele una prótesis en partes sensibles del cuerpo. Nunca se pedirá que te la quites.
Todo esto sucede después de que el pasado mes de septiembre, la transexual Shadi Petosky denunciara en twitter cómo fue humillada en un aeropuerto porque el escáner había detectado «su pene». Desde entonces, la comunidad trans utiliza el hashtag #travellingwhiletrans.
Por cierto, hoy hemos conocido el caso de un transexual en Australia al que han obligado a quitarse la prótesis en el aeropuerto.
Fuente | Advocate









