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El director de la RAE, Darío Villanueva, confirma que palabras como «heteropatriarcado», «feminazi» o «aporofobia» están en el «circuito de análisis» para ser incluidas en la versión digital del diccionario.
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La RAE no eliminará la expresión «sexo débil» pero aclarará que se utiliza de forma discriminatoria.
El otro día estaba yo conversando con un seguidor en nuestro Facebook y, aunque no recuerdo muy bien de qué (probablemente le estaba diciendo que por favor se leyera una noticia antes de comentarla), en algún momento pronuncié la palabra «heteropatriarcado» y el chico me dijo que «eso es una palabra que solo usa la extrema izquierda«. Y nos bloqueó.

Pues parece que la extrema izquierda tiene mucho más peso del que parece. O eso o lo que dijo ese chico era una gilipollez como un piano de cola de marfil con ribetes de oro. Porque la RAE (la Real Academia Española, no una negra afro del Bronx) está estudiando incluir la palabra en la edición digital de su diccionario.
El próximo 20 de diciembre se anunciarán las modificaciones que la Academia de Operación Triunfo realizará en ese diccionario (uno de los más consultados por todos los castellano-parlantes según datos que me acabo de inventar) y tal y como ha confirmado el director de la Academia, Noemí Galero Darío Villanueva, y como ha explicado la académica Paz Battaner, se estudia la posibilidad de añadir palabras como «Heteropatriarcado», «Feminazi» o «Aporofobia». El motivo es que, básicamente, son términos que se utilizan habitualmente en el lenguaje y por lo tanto han de formar parte del diccionario: «Si la sociedad cambia y esto es una reclamación de los ciudadanos, habrá que atenderlo.»
El «heteropatriarcado», como explicó Alberto Garzón un día que usó la palabra y se lió parda, es «un sistema de relaciones sociales caracterizado por la supremacía de lo masculino y la heterosexualidad, lo que genera mecanismos de discriminación por razón de sexo y orientación sexual hacia mujeres y personas LGTBI«. Algunas feministas creen que se debería utilizar únicamente el término «patriarcado» puesto que los hombres cis-gay también formamos parte en ocasiones de ese modelo opresor. O eso me pareció entender, porque también te digo que no me enteré de la mitad de lo que me decían. Pero como señala Miguel Lorente, médico forense y exdelegado del Gobierno para la violencia de género: «Hablar de heteropatriarcado es enfatizar una de sus características fundamentales, en un momento en el que la diversidad sexual está siendo cuestionada y atacada.»
Yo me espero a que me lo explique la RAE, que espero que tengan más ojo que la Fundéu cuando dijo que debemos decir «matrimonio homosexual» y no «matrimonio igualitario» porque, básicamente, es lo mismo pero no es igual. Como las peras y las manzanas.

Pero recuerda, querida amiga Piscis, que para ser más felices hasta nosotros con nuestras barbas y nuestros badajos bien colganderos tenemos que luchar por derrocar el patriarcado/heteropatriarcado.

Además de la inclusión de «heterpatriarcado«, «feminazi» y «aporofobia» (el rechazo y desprecio hacia la persona pobre) la RAE está considerando la inclusión de otros términos muy utilizados hoy en día como «vallenato» desesperado, una cartica que yo guardo donde te escribí que te sueño y que te quiero tanto.
La RAE, eso sí, ha descartado la inclusión de palabras como «huérfilo« (palabra acuñada por la Federación Española de Padres de Niños con Cáncer para denominar a los padres que han perdido un hijo) explicando que se trataría de crear un neologismo sin base filológica y que la segunda acepción de la palabra «huérfano» y el adjetivo «deshijado» ya recogen esa definición.
También han aclarado que se van a mantener las expresiones «sexo débil» y «sexo fuerte« pero dejando claro que en el caso de «sexo débil» se utiliza «con intención despectiva o discriminatoria.« Y es que tal y como explica Villanueva la intención de la Academia no es censurar el diccionario, asegurando que «es un error pensar que, porque se censure el diccionario, va a desaparecer el vicio del machismo, de la discriminación y de la ofensa.»
Que a ver, vale que no va a desaparecer mágicamente pero que a lo mejor si todos sumamos un poquito pues algo hacemos ¿no?
Villanueva ha añadido además que la Academia no tiene voluntad de ofender a las mujeres con algo que la propia Academia no ha inventado pero debe recoger. Y de paso ha dicho que, para él, la palabra del año es «Constitución». Que chica, es algo que yo no entiendo porque tampoco es como si cada día estuvieran dándonos la matraca con ella por la tele ¿no?

Fuente | Cáscara Amarga









