Tres estados australianos obligan a los acusados de escupir o morder a un policía a realizarse una prueba de VIH, a pesar de que el VIH no se transmite por la saliva. Sí, feliz 2016 a todas.
[divider]Actualidad | Alerta Homo[/divider]
Esta noticia no nos pilla demasiado por sorpresa, porque lo de encontrarte leyes que criminalizan a las personas con VIH es tan fácil como encontrarte a una travesti en Chueca. Pero es bueno que las conozcáis. Las noticias porque así os informáis y aprendemos todos un poquito más sobre temas importantes; y las leyes porque así no acabáis en la cárcel.
Tres de los cinco estados australianos (Australia Meridional, Australia Occidental y Invernalia el Territorio del Norte) tienen leyes que obligan a relalizar un test de VIH a los acusados de haber escupido o mordido a un policía. Sí, es verdad. No, no hace falta que mires el calendario: seguimos en 2016.
Las autoridades de esos estados siguen creyendo hoy en día que el VIH se transmite por la saliva.
La semana pasada se celebró en Adelaida la Conferencia Australasiática de VIH y SIDA y desde allí se aprobó una moción para criticar estas leyes por ser «decepcionantes» y por no tener ninguna base científica: «Esta conferencia expresa su profunda decepción con los gobiernos de Australia Meridional, Australia Occidental y el Territorio del Norte por aprobar leyes anti científicas y contraproducentes. El VIH no se transmite a través de la saliva y estas leyes sólo sirven para aumentar la marginalización y criminalización de las personas con VIH.»
Así de claro.
Lo explica mejor Levinia Crooks, la Directora Ejectuvia de la Sociedad Australasiática por el VIH, la Hepatitis y la Medicina de Salud Sexual: «Estas leyes son anti científicas, el riesgo de transmisión del VIH u otros virus transmitidos por la sangre es prácticamente cero. No hay justificación para vulnerar la privacidad de las personas en custodia al forzarles a realizarse un análisis de sangre cuando no hay riesgo para el policía. Entendemos los considerables riesgos a los que se enfrentan los policías cuando realizan su trabajo, pero ésta no es la solución. Nunca ha habido un caso de transmisión de VIH por escupir o morder en Australia.»

El problema no es sólo que la ley vulnere la privacidad de los detenidos sin ninguna base científica (de hecho la base científica dicta todo lo contrario a lo que insinúa la ley), es que como señalan desde el partido de los Verdes, lo único que consigue -además de seguir perpetuando el estigma- es «aumentar el estrés al que se somete a un agente de policía que puede pensar que necesita hacerse la prueba y estar temeroso durante todo el proceso«.
Y ahora dirás: ¿por qué me hablas de escupitajos en Australia si yo vivo en Vallecas?
Porque por increíble que te parezca estas gilipolleces basadas en los temores, los prejuicios y los estigmas ¡también pasan en España. ¿O nos hemos olvidado del protocolo de exposición a la radioactividad que siguieron los bomberos de Parla tras atender a una persona seropositiva?
[divider]Fuente: Star Observer[/divider]












