El PSOE es el único partido en votar en contra de la ley LGTB de Podemos en Andalucía, lo que provoca el cabreo de las asociaciones LGTB que ayudaron a redactarla.
[divider]Actualidad | Ley y Orden[/divider]
Dijo Alfonso Guerra hace un montón de años aquello de «A España no la va a reconocer ni la madre que la parió» y fíjate tú qué de vueltas da la vida que ahora mismo podríamos decir que al PSOE no lo reconoce ni los padres que lo parieron.
Ayer te contábamos que PSOE y Podemos estaban a la gresca por la Ley LGTB de Andalucía. Los dos partidos habían presentado proposiciones de ley que eran bastante similares, al menos vistas por encima; aunque sí que quedaba claro que la de Podemos se había redactado con ayuda de varios colectivos LGTB y la del PSOE parecía un intento de marcarse un «pos’ yo más«. Dato importante a tener en cuenta: la de Podemos se presentó antes.
Pero al publicar el artículo algunas de las personas que han trabajado en la redacción de la ley presentada por Podemos nos aclaraban por Twitter que hay una gran diferencia entre las dos: la del PSOE es una ley sancionadora (es decir, que su principal objetivo es perseguir la discriminación al colectivo) mientras que la de Podemos es mucho más ambiciosa porque no sólo establece ese régimen de sanciones a las conductas LGTBfóbicas sino que también establece los mecanismos y las políticas necesarias para atajar el problema de raíz.
Algo muy diferente debía haber tanto en la propia ley como en su trasfondo para que el resto de grupos del Parlamento andaluz se preguntaran qué hacía el PSOE presentando otra proposición de ley y para que el mismo PP dijera que preferían de lejos la propuesta de Podemos. Soledad Pérez, diputada del PSOE andaluz decía que el objetivo era que su ley fuera para todos los andaluces, no sólo para la comunidad LGTBI y que «el derecho a la diferencia no debe ser con diferencia de derechos.» Que yo todavía no entiendo a qué se refiere con esa frase porque si estás defendiendo una ley por la igualdad… ¿no se trata de que todo el mundo tenga los mismos derechos?
Es igual. El caso es que Soledad Pérez estaba contentísima en Twitter porque el Parlamento andaluz al completo había tomado en consideración la proposición del PSOE-A sobre la Ley de Igualdad de Trato y No Discriminación:
@psoedeandalucia @PsoeLgtbAnd Primera votación toma en consideración proposición ley igualdad de trato y no discriminacion #LGTBI pic.twitter.com/UNF2EyhX80
— Soledad Pérez (@msoledadperez) October 5, 2016
De hecho si miras por encima el Twitter de Soledad Pérez descubres un mundo de fantasía e ilusión en el que parece que su ley es la mejor de todas, que es la que se ha aprobado, que el PSOE-A se va a colgar una medalla más grande que el ego de Susana Díaz.
Pero hay una cosa que Soledad Pérez y el PSOE así en general parece no querer decir, y es esto:
https://twitter.com/pnique/status/783719719400534017
En la votación de la propuesta de Podemos (la que han redactado con ayuda de los colectivos LGTB de Andalucía) el único partido que ha votado en contra ha sido el PSOE.
¿Hace falta explicar por qué uno vota en contra de lo que presenta el otro aunque sea lo mismo -o mejor- que lo que has presentado tú?
Pues eso.
De hecho las asociaciones LGTB se han cabreado bastante con el PSOE y le acusan de jugar sucio al presentar su propuesta de ley. Mar Cambrollé, la portavoz de la Asociación de Transexuales de Andalucía, ha dicho que la posición del PSOE es puro partidismo y que su proposición es una revancha presentada dos meses después que la de Podemos. Según Cambrollé, al PSOE «le importan un bledo» los colectivos LGTBI y le recuerda al PSOE que «el momento político ha cambiado, que afortunadamente hay más fuerzas políticas y que ya no pueden practicar el rodillo«.
Y viendo lo que se mueve por redes sociales, está claro que la ATA no es la única asociación que está enfadada con el PSOE:
felicidades x ser la ultraderecha Andaluza pic.twitter.com/i9f3B9VmGN
— Plataforma Trans (@PlataformaTrans) October 5, 2016
Visto lo visto, está claro que al PSOE no lo reconoce ni la madre que lo parió. No sabemos si este absurdo de leyes y votaciones responde a la necesidad de los socialistas de alejarse de Podemos (y más ahora, estando Ferraz como está) por motivos electorales o si realmente creen que su ley es mejor (a pesar de tener a todo el resto del Parlamento y a las asociaciones LGTBIen contra).
Pero a mí personalmente me da mucha pena ver que uno de los partidos que más ha luchado por nuestros derechos se mete en guerras tan tontas por ver quién se cuelga la medalla.
¡Ni que fueran Cristina Cifuentes!











