Con casi 30 millones de dólares en donaciones a repartir entre las víctimas de la masacre de Orlando era de esperar que hubiera más de una pelea.
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Después de la terrible masacre del Club Pulse de Orlando, en la que murieron 49 personas a manos del terrorista homófobo Omar Mateen, fueron muchas las muestras de apoyo y solidaridad que surgieron por todo el mundo. No hay que olvidar que el atentado de Orlando se considera el peor ataque en suelo norteamericano desde el 11-S y es el tiroteo con más víctimas de la historia del país.
Hemos conocido historias de muchos de los supervivientes, hemos visto cómo algunos de ellos volvían a bailar y también sabemos que los hospitales que atendieron a los heridos no les cobrarán los gastos médicos de su estancia allí. Pero una de las iniciativas más solidarias alrededor del atentado fue la del OneOrlando Fund, un fondo comunitario gestionado por diferentes ONG que se ha encargado de recaudar dinero para las familias de las víctimas.
Esta semana se ha sabido que gracias a la generosidad de miles de donantes anónimos se entregarán 350.000 dólares a cada una de las familias de las 49 víctimas mortales del tiroteo. Pero, cómo no, después de un atentado homófobo la homofobia sigue apareciendo. Y es que como explica Alex Martins, uno de los miembros del consejo del OneOrlando Fund, algunas familias se están peleando para decidir quién recibe el dinero.
En su momento ya supimos de la triste historia de algunas víctimas cuyos cadáveres no fueron reclamados por sus familiares, que les rechazaban por ser homosexuales. Pues ahora algunas de esas familias que no querían saber nada de sus hijos o hermanos por ser maricones, piden su parte del pastel: «Tenemos algunas disputas entre las familias de algunos de los fallecidos» explica Martins, «Son padres peleando con una pareja, de la que tal vez no sabían nada; o padres que se distanciaron y ahora reclaman que al menos uno de ellos debería recibir el dinero.»
La masacre fue horrible, es cierto, pero cuando entra en juego el dinero el ser humano es capaz de cosas aún peores. El OneOrlando Fund ha recibido casi treinta millones de dólares a repartir entre todas las víctimas y supervivientes. Los familiares de los fallecidos son los que reciben mayores indeminzaciones, las de 350.000 dólares. Los 37 supervivientes recibirán cantidades que van desde los 65.000 dólares a los 300.000, dependiendo de cuántas noches estuvieran en el hospital. Aquellos que fueron heridos pero no han necesitado hospitalización recibirán 35.000 dólares y las 182 personas que estaban en el club Pulse durante el tiroteo pero salieron ilesos recibirán 25.000 dólares.
Pero Martins explica que han tenido algunos problemas a la hora de repartir los fondos, porque se han encontrado con familias que han duplicado sus solicitudes y que hasta han recibido solicitudes de supuestas víctimas que el FBI no ha podido determinar si estaban en el club Pulse.
Evidentemente, eso es Estados Unidos: el OneOrlando Fund ya ha recibido su primera demanda y eso que aún no han empezado a repartir el dinero: Jillian Amador ha denunciado ante un juez la forma en que se va a realizar el reparto y ha pedido que se auditen las cuentas. Martins no está preocupado por la demanda, ya que una de las cosas más importantes para el fondo es la transparencia; el problema, según él, es que no pueden realizar una auditoría hasta que se reparta el dinero: «Necesitamos completar el proceso antes de poder ofrecer una extensiva auditoría pública que explique todo lo que hemos hecho. Y lo haremos.»
[divider]Fuente: Orlando Weekly[/divider]












