Nuestra homófoba favorita, la diva de Kentucky ha vuelto. Sí, claro. Te hablamos de Kim Davis, porque Ana Botella no es de Kentucky.
¿Y qué ha hecho ahora la Señora para volver a ser noticia? Nada, pero resulta que la Unión de Libertades Civiles de América le reclama 233.000 dólares en concepto de costas judiciales de cuando la demandaron por negarse a expedir licencias de matrimonio a las parejas homosexuales. Sin embargo, en caso de ganar la demanda, sería el Estado de Kentucky quien asumiría el pago, algo que nos entristece un poco la verdad.
Después de que en junio del año pasado el Tribunal Supremo de Estados Unidos declarara legal el matrimonio igualitario, en Kentucky se aprobó una ley por la que no era necesario que los funcionarios firmaran las licencias, esquivando así la ley para no atentar contra «la libertad religiosa» de sus trabajadores.
Oye, Kim,
Fuente: Buzzfeed











