Resulta que el pasado mes de junio se presentó una moción en el Ayuntamiento de Alcorcón instando al mismo a colocar la bandera LGTB y a realizar acciones por la visibilidad… y dicha moción se aprobó por unanimidad, votos del PP incluido.
Sin embargo, nunca se colgó la bandera y nunca se llevó a cabo acción alguna. ¿El motivo? Según la concejala popular Susana Mozo, el PP fue vetado en la manifestación estatal del Orgullo y por lo tanto «no podemos ceder a los intolerantes que piden tolerancia». Afirmó también que ya se atiende al colectivo «desde los Servicios Sociales, que están a disposición de todas las personas, sin favoritismos y en igualdad de condiciones, no hay que englobarse en ningún colectivo para tratar las materias, no hay que encasillarse ni ponerse una etiqueta”.
Desde aquí le recordamos a la Sra. Mozo que nadie ha vetado la presencia del Partido Popular en ningún acto. Si el PP quería salir en la cabecera de la manifestación sólo tenía que declarar que apoyaba las reivindicaciones de la misma. ¿O tiene usted la costumbre de manifestarse para pedir cosas con las que usted no está de acuerdo? Además, nos resulta curioso que una señora del PP hable de «las etiquetas» y de que no hay que encasillarse. Lo dice el mismo partido que hablaba de que la etiqueta «matrimonio» no podía aplicarse a maricones y bolleras, porque la íbamos a ensuciar. De su referencia a los servicios sociales, casi mejor ni hablamos porque deja muy claro su clasismo y que no le interesan los derechos ni la igualdad. Para usted, los derechos del colectivo LGTB son algo así como una limosna. Por cierto, estamos encantados de que nos expliques eso del favoritismo porque no terminamos de pillarlo. ¿Si se hubiera invitado al PP a la manifestación ya no habría favoritismos para el colectivo LGTB? ¿Para qué quiere ir a una manifestación como esa si a usted no le gustan las etiquetas? Debemos ser muy tontos, porque no entendemos nada. Claro que a lo mejor es porque no dice la verdad y se lía dando explicaciones, pero sólo es una suposición.
Pero el disparate no termina aquí. Ayer se reprobaba al alcalde, David Pérez, por no respetar la dichosa moción. ¿Y qué hizo el Señor Alcalde? Pues marcharse junto a todo su equipo para no tener que dar la cara. Luego, eso sí, puso este bonito tweet que le retrata estupendamente:
Por cierto, al Sr. Pérez le encanta marcharse cuando se habla de maricones. Fue uno de los dos diputados sancionados por el partido al ausentarse de la votación de la ley contra la LGTBfobia de Madrid.











