Estamos acostumbrados a leer cosas que más que escandalizarnos nos hacen caernos de la silla a carcajadas y hacer la croqueta por la redacción, y eso es un poco lo que nos pasa con esta noticia aunque realmente gracia, lo que se dice gracia, no tiene.
Pero es graciosa.
Resulta que la Ministra de Sanidad de Tanzania, Ummy Mwalimu, está preocupada porque según sus estimaciones el 23% de los hombres que tienen sexo con otros hombres en el país viven con el VIH. Lo sorprendente no es la cifra en si misma (que es mucho) sino el hecho de que la conozcan, sobre todo teniendo en cuenta que en Tanzania (tiene que ser muy bonita toda esa parte) el sexo entre hombres está penado con cadena perpetua.
Ojo, sólo entre hombres: las lesbianas pueden hacer la tijera sin problema. Aunque hace ya algunos años que no se detiene a nadie por hacer que su pene se encuentre con caca, que diría Margarita la de la Cope. Pero eso no significa la comunidad gay (o B o T) pueda estar tranquila porque este mes un nuevo oficial del gobierno ha dicho que va a arrestar a todo el que siga a personas abiertamente gays en redes sociales. LO MÁS NORMAL DEL MUNDO, OYE.

En cualquier caso, Ummy Mwalimu tiene un problema: los hombres que tienen sexo con hombres tienen VIH. ¿Y qué se le ha ocurrido al buen hombre para frenar la tasa de contagios? Pues lo más lógico del mundo porque tú también lo harías: prohibir el lubricante. Tanto venderlo, como regalarlo, como importarlo. Nada de lubricante para la señorita Mwalimu. Porque dice que claro, que algunas ONG que trabajan con esos hombres están regalando el lubricante y claro, suponemos que Mwalimu se imagina que cuando a un gay le das un sobre de lubricante gratis siente la imperiosa necesidad de usarlo. Así que si no se lo das, pues no folla. Y si no folla ¡no hay más VIH!
¿Y qué va a pasar con las toneladas de lubricante -exagero- que hay en Tanzania y que ya no se puede repartir ni vender ni nada de nada? No, no te lo van a regalar a ti. Dice Mwalimu que ya ha llegado a un acuerdo con las ONG y las empresas afectadas para que retiren todo el lubricante y lo exporten y le den el dinero (el que se gastaban en lubricante y el que ganen vendiéndolo fuera) al ministerio para poder comprar camas para los hospitales de maternidad.
Sí, hospitales de maternidad llenos de mujeres que han tenido niños después de que un hombre las fecundara utilizando su pene. Sin lubricante, claro. Que imagínate lo que podría hacer ese hombre si le das un sobre de lubricante…
Fuente | News24











