Desde que empezó 2016 raro es el día que no nos llevamos las manos a la cabeza con la noticia de una nueva agresión a personas del colectivo LGTB en Madrid. Estamos a 27 de abril y las asociaciones ya contabilizan 61 agresiones en lo que va de año, un número que escandaliza a cualquiera.
Bueno, a cualquiera no. A éste chico no le supone un problema:
http://twitter.com/manolomillon/status/724896650448244736
Para intentar poner fin a este horror Ahora Madrid y PSOE han pactado una batería de medidas municipales. El concejal delegado de Seguridad, Javier Barbero, y el edil del PSOE Ignacio de Benito, esperan que se apruebe hoy en pleno una proposición en la que se reconoce que las personas LGTB «no están seguras en las calles, plazas, locales de ocio, medios de transporte y otros tantos lugares de la capital.«
Lo primero que pretenden hacer desde el Ayuntamiento es estudiar las causas que hay detrás de estas agresiones. Para ello trabajarán mano a mano con las asociaciones LGTB que operan en la ciudad y crearán puntos de encuentro entre el Ayuntamiento y las personas LGTB. Además el Ayuntamiento pondrá en marcha campañas informativas y preventivas, y garantizará la atención integral a las víctimas de estas agresiones.
Una parte fundamental de la solución a este problema es la relación que el propio colectivo mantiene con los cuerpos de seguridad. Perder el miedo a denunciar es básico para que los agresores puedan ser detenidos y castigados. Por eso los chicos de las asociaciones LGTB como Arcópoli llevan ya semanas impartiendo cursos específicos al personal de la administración (sobre todo a los policías) para que sepan cómo tratar con el colectivo LGTB y que entiendan los miedos y motivos por los que generalmente este tipo de agresiones no se denuncian. Con estos cursos de formación esperan que los propios agentes ayuden a las víctimas a diferenciar un delito de odio de otro tipo de agresión y les animen a denunciarlos; sobre todo al colectivo trans que es el que más recelo tiene cuando se trata de hablar con un policía.
A David Martín, el director de la unidad de delitos de odio de la policía municipal, ya le han invitado a participar junto a toda la policía en la marcha del Orgullo LGTB de Madrid. Martín destaca que desde que se creó esta unidad el número de solicitudes para realizar los cursos ha sido espectacular: 400 voluntarios para las 30 primeras plazas. Los cursos se mantendrán durante varios años y ya se están preparando los siguientes.
Curiosamente esta unidad de delitos de odio ha recibido críticas por parte de… ¡EL PP! (¿Alguien buscaba causas? Pues ahí lo dejo) cuya delegada del gobierno en Madrid, Concepción Dancausa, señaló que la creación de ese tipo de unidad no es competencia de la Policía Municipal. La portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Purificación Causapié, se lamentó en una intervención en el pleno de que con el problemón que tenemos encima lo único que preocupe a Dancausa sea un tema de competencias.
Detectar el motivo tras este alarmante número de agresiones al colectivo no es sencillo, básicamente porque no hay un solo motivo. Vivimos en el país más tolerante con respecto al colectivo LGTB del mundo, pero también tenemos nuestra buena ración de energúmenos que gozan de total libertad para soltar burradas en los medios de comunicación, en internet o en las Iglesias sin que nadie les diga nada. Bajo la excusa de la libertad de expresión leemos cada día a columinstas y obispos lanzando mensajes de odio a los que nadie se atreve a poner freno. Esos mensajes provocan que una parte vulnerable del colectivo interiorice un sentimiento de culpabilidad, miedo y vergüenza (que luego les lleva a no denunciar una agresión) y que otros energúmenos entiendan esa impunidad del bocachancla homófobo como una carta blanca para soltar hostias de madrugada porque a nadie le importa lo que le pase al colectivo LGTB.
Por eso es importante que se aprueben leyes como la 11/14 del Parlament de Catalunya que persiguen y penalizan la homofobia. Y cuando se hayan aprobado, que se apliquen de forma real. Porque es muy bonito hacerse la foto con la bandera LGTB, señores de la Generalitat, para que luego todo quede en papel mojado.
Recuerda que si eres víctima de una agresión homófoba en Madrid puedes ponerte en contacto con el Observatorio contra la Homofobia, a través de su página web o llamando por teléfono al 618 547 166.
Fuente | ElDiario.es













