Por alguna razón que desconocemos, los cuartos de baño públicos y todo lo que les rodea se han convertido en un auténtico campo de batalla para los delirios de asociaciones que supuestamente están muy preocupadas por lo que haces con tus genitales defienden la familia y para todo tipo de políticos cavernarios.
Hace poco os contábamos cómo en el estado de Kansas pretenden aprobar una ley para legalizar la transfobia institucional mediante la cual los estudiantes que denuncien a sus compañeros por utilizar los aseos “equivocados” serán recompensados con 2 500 dólares. Esta es solo una de las muchas historias que nos llegan desde los Estados Unidos, donde ya hay un movimiento que pretende demostrar, de las maneras más absurdas, lo peligroso y nocivo que es que una persona utilice el baño que corresponda al género con el que se identifica, y que les lleva a realizar acciones como que un hombre (cis) entre en un baño para mujeres y comience a desnudarse alegando que está en su derecho porque es así como se sienta, y la ley le ampara.
En su forma de pensar, de esta forma ridícula demuestran que la ley está mal planteada, ya que es bien sabido por los usuarios de xtube que lo más normal cuando entras en un cuarto de baño es encontrarte hombres completamente desnudos de la cabeza a los pies. ¡Es la forma que tenemos de orinar sin mancharnos la ropa, amigas que todo lo queréis saber!

Desgraciadamente, las personas homosexuales hemos tenido que sufrir mucho ese tipo de prejuicios, especialmente en el mundo deportivo, como las declaraciones de futbolistas o entrenadores que se aterrorizan al pensar que tengan que compartir vestuario con un jugador gay.

Lo cierto es que en medio de toda esta locura, nos alegramos de que una institución educativa pueda aportar un poco de sensatez. La Cooper Union for the Advancement of Science and Art, una universidad privada del estado de Nueva York, ha cortado por lo sano y a partir de ahora ya no hará la tradicional distinción entre lavabos “para hombres” y “para mujeres”. En su lugar, en la puerta habrá un letrero que indicará si en el interior puedes encontrar urinarios, cabinas con puerta o bien ambas cosas; cada uno elige qué tipo de posición le gusta más o le resulta más cómoda, y todo arreglado. Son los llamados baños “gender neutral”.

En realidad, la ciudad de Nueva York ya había aprobado una orden municipal que garantiza que las personas trans puedan usar los baños con los que se sientan identificadas, pero la solución adoptada por la Cooper Union demuestra dos cosas: la primera, que toda esta es una polémica muy artificial y muy interesada; y que no resulta difícil encontrar soluciones no tan imaginativas para que todo funcione como debería. Hay que decir también que la universidad no ha hecho más que reaccionar a las iniciativas de sus propios alumnos, que el curso pasado ya empezaron a arrancar los carteles de “hombres” y “mujeres” de las puertas de los baños.

Hay otros ejemplos parecidos en el mundo: son pioneros en los baños neutrales en cuanto a género la Facultad de Periodismo de la Universidad de La Plata (Argentina), que decidió que todos sus baños serían mixtos, varias facultades de la Universidad de la Vera-Cruz (México) o las universidades británicas de Bradford Union o la UMSU .
Inciativas como éstas marcan el camino de la verdadera igualdad y la senda hacia una sociedad sin prejuicios ni anacronismos donde lo que importa es el respeto.

Fuente | Pink News









