Se supone que es una campaña para concienciar a los más jóvenes en el respeto y la tolerancia a la hora de tratar con personas LGTB. Pero en realidad la campaña que acaba de lanzar la Xunta de Galicia nos parece un poquito sospechosa.
Alfonso Rueda y Román Rodríguez (uno vicepresidente y el otro Consejero de Cultura, Educación y Ordenación Universitaria del gobierno gallego) han presentado en el instituto de Educación Secundaria Antonio Fraguas de Santiago de Compostela la campaña «Eu Respecto«, una iniciativa que pretende «concienciar y sensibilizar a toda la sociedad, especialmente a los niños y niñas, en conceptos como la igualdad, la dignidad, la pluralidad, la diferencia y el respeto a la diversidad sexual«.
Sí, la idea es maravillosa. Aunque habiendo enviado 5.000 carteles a los institutos gallegos diríamos que más que «a toda la sociedad» esta campaña tiene un objetivo muy claro de educación y concienciación de los más jóvenes en los centros educativos. Cosa que nos parece perfecto porque es justo el lugar y el momento en el que este tipo de campañas han de tener más ímpeto, cuando los adolescentes están descubriendo sus identidades sexuales y necesitan ser y sentirse arropados por el resto de sus compañeros.
Todo esto viene a colación de la Ley 2/2014 que se aprobó en el Parlamento gallego y que fomenta la igualdad de trato a las personas del colectivo LGTB y que lo hace estableciendo medidas en todos los ámbitos de la sociedad; desde la policía hasta la juventud, pasando por la educación, la sanidad, el ámbito laboral, familiar, judicial o deportivo.
¿Y por qué nos parece «rara» esta iniciativa? Pues mira, lo explica fenomenal en Youtube el profesor gallego Carlos Callón, señor al que desde aquí le damos las gracias por haber expresado de forma tan clara y contundente todo lo que está mal en el «Eu Respecto«. Y es que sí, hay cosas mal. Para empezar, el cartel que han enviado a los institutos es un cuadro, un desastre de diseño que no deja claro en absoluto la intención de la campaña a no ser que te leas la letra pequeña (muy pequeña) que no explica una mierda sino que plasma simplemente lo que dice la Ley 2/2014.

Pero es que la misma Ley en si resulta ser bastante desastre, porque la intención es maravillosa pero no propone ninguna medida concreta para fomentar la integración o el respeto al colectivo LGTB.
Aunque lo más chocante de la campaña es que el «Yo respeto«, como bien explica Callón en el vídeo, establece una barrera nada integradora entre el que ve la realidad LGTB desde fuera y lo respeta… pero ya. ¿Cuántas veces has escuchado lo de «yo lo respeto pero no lo comparto»? Pues eso.
El vídeo de Carlos Callón está en gallego y lleva subtítulos. A no ser que seas una cazurra de la caverna de esas que si no le hablas en castellano parece que te estés cagando en sus muertos mientras violas a su mujer y te comes a sus hijos (que no lo eres, queremos creer que eres un ser humano inteligente -más o menos-) lo entenderás perfectamente:
Para muestra, un botón:
¿A ti te hace gracia que te digan que eres «El que ‘siente’ diferente«? Porque a mí no. Yo no siento diferente. Siento igual. Cuando me pinchan sangro y cuando me la meten sin avisar grito.
No somos «diferentes», somos diversos. Con o. Porque hablo de seres humanos. Así que gracias Xunta de Galicia pero yo no quiero que «me respeten» como si me pasara algo malo por lo que hay que tenerme cariño. Yo tengo los mismos derechos y obligaciones que los demás, así que paternalismos del heteropatriarcado los justos.
















