El culebrón de Rentboy.com va para largo. Para muy largo. Porque ahora (¡por fin!) han entrado los que faltaban en todo este embrollo: ¡los políticos!
Recordarás, porque te lo venimos contando desde que todo empezó en verano de 2015, que el CEO de la empresa fue detenido el pasado verano junto a otros seis empleados acusados de regentar un burdel online y de blanqueo de capitales. Bueno, con el paso del tiempo les han acusado de tantas cosas que uno ya se pierde.
Aunque los seis empleados ya han visto cómo las autoridades retiraban los cargos que tenían contra ellos la cosa no pinta tan bien para Jeffrey Hurant, el CEO, que sigue luchando por su inocencia mientras ve cómo la fiscalía y el FBI le acusan cada cierto tiempo de algo nuevo.
La redada, el cierre y las detenciones de Rentboy.com provocaron muchas reacciones en contra en Estados Unidos; con gran parte de los activistas LGTB denunciando la persecución a la empresa por ser un «negocio gay» y avisando a las autoridades de que los trabajadores sexuales acababan de perder una de las formas más seguras de ejercer su profesión. Medios como el New York Times publicaron editoriales hablando precisamente del riesgo en el que esos trabajadores se encontrarían en caso de que las webs tipo Rentboy.com fueran eliminadas y preguntándose si las autoridades federales no tienen otros delitos mucho más importantes (al menos que sean delitos reales) en los que invertir sus recursos.
Pues ahora es el congresista abiertamente gay de Nueva York Sean Patrick Maloney, el que se ha alzado en defensa de Rentboy.com. Maloney ha enviado una carta al Departamento de Seguridad Nacional y al Fiscal General exigiendo que expliquen por qué decidieron cargar contra Rentboy.com: «Como saben esta web ha operado de forma completamente abierta durante dos décadas. Me preocupa profundamente que sus investigadores estuvieran más motivados por la naturaleza y orientación de las actividades sexuales que se facilitaban a través de Rentboy.com que por los pequeños delitos que los propietarios de la página pudieran haber cometido.«
Y Maloney añade: «En América, el sexo gay no es un crimen.«
Las sospechas de Maloney no son las únicas que el caso de Rentboy.com han levantado. Por un lado hay quien encuentra bastante ultrajante que el gobierno haya congelado todos los activos de la página y se haya apropiado de las millonarias cuentas corrientes de la empresa (incluso del dominio en internet).
Para otros está bastante claro que el caso de Rentboy.com responde al pánico de ciertos políticos a que la web sufriera un ataque hacker como el de AshleyMadison.com y sus nombres aparecieran relacionados con la prostitución online masculina.
Sea como sea, esperamos que la petición de Maloney llegue a algo y toda esta historia termine de la única manera aceptable.
Fuente | Queerty














