Una escucha o lee la palabra «Texas» y rápidamente la asocia a la palabra «matanza». Podría ser por el grupo de Sharleen Spiteri o por la película de Win Wenders, pero no, lo que me viene de inmediato es «matanza». Soy así de chunga.

Y calor. Y cowboys. Y ultra católicos. Y tornados. Y la NASA. Y Dallas.

Y Dolly Parton.

Tetas y violencia.
Muy pacífico todo.
Y claro, un estado que reúne lo más tópico y típico de los EEUU no puede traer nada bueno. Que los norteamericanos ya sabemos que son de moral muy estricta y ellos son todos muy muy machos y ellas son todas muy muy hembras. Pues en Texas todavía van más allá porque, querida amiga, Texas viene a ser algo así como la Disneylandia de lo heterosexual.

Así que si eres maricón, te llamas Luis Marmolejo y tu pareja Ben Valencia (vamos, que sois más latinorras que las Cantoras de Hispalis) lo que no entiendo es que:
- Sigáis vivas.
- Que queráis casaros allí. (¿realmente os hace ilusión?)
- Que tengáis los santos cojones de ir a la pastelería de la esquina a encargar la tarta de bodas.
- Y que todavía sigáis vivas.
Pues claro que NADIE os va hacer el pastel de bodas, queridas. ¿Qué esperabais? ¿Una tarta con Dolly Parton tocando el banjo saliendo de ella?

Sí amiga, en un nuevo caso de pastelería que dice que no a una boda gay, Luis Marmolejo y Ben Valencia denuncian que Edie Delorme, la dueña del negocio Kerns Bake Shop, se negó a hacer un pastel para su boda porque «Lo sentimos, no ofrecemos tartas para matrimonios homosexuales.«
A Valencia todo esto le ha hecho sufrir porque le ha hecho sentir un poco «deshumanizado». Ya te hemos contado lo que ha pasado en otros casos en los que una pastelería se ha negado a hacer un pastel para una boda gay (recordemos a la pastelera hetera de Oregón que acabó pagando un multón -aunque por otra cosa-). «La gente no debería tener que preocuparse sobre ir a un negocio, especialmente un negocio público que sirve al público, y preocuparse por ser rechazados por algo, por ser quiénes son«, ha dicho Valencia, que como puedes ver está muy preocupado por no tener que preocuparse.
Así que ahí tenemos un debate: ¿Deberían protestar por no haber sido atendidos por la pastelera texana o agradecer que han tenido la suerte de que la mujer no sacara un rifle y les dejara el culo lleno de perdigonazos? Que ya sabéis que allí son muy dados a disparar al que no piensa como ellos.

Así que ya sabéis, si os queréis casar no lo hagáis en Texas, por el amor de Dios. Tenéis sitios más bonitos y más tolerantes. España, por ejemplo. Os pilláis un vuelo a Barcelona, que hay unas ofertas estupendas, y nosotras mismas, desde Estoy Bailando, os organizamos un bodorrio en Sitges que ríete tú de Las Vegas. Y con un pastel con las banderas americana y catalana entrelazadas. Y con Alaska saliendo de la tarta. Que aquí a falta de Dolly Parton la tenemos a ella, que en diámetro torácico no se queda muy lejos.

Fuente | Advocate









