Michael, un profesor de matemáticas en prácticas de un instituto del estado de Arkansas asegura haber sido despedido del centro por ser homosexual. Sí, amiga, aunque te sorprenda estas cosas siguen pasando.

Vamos por partes. Michael es gay pero tenía órdenes específicas de no hacer ninguna mención al respecto a sus alumnos, y asegura que así ha sido. El problema se ha desencadenado cuando colgó en clase el símbolo de la paz con los colores del arcoíris y el mensaje TOLERANCIA = PAZ. ¿Y sabes qué pasó? Que los padres se quejaron a la dirección del centro y le dijeron al profesor que «ese no es lugar para promover esa agenda». ¿Y qué agenda es esa? Pues la agenda gay, claro.

Qué manía tienen los heteros con la dichosa agenda. Parece que estamos todo el día tramando planes para dominar el mundo y sustituir la liga de fútbol por un festival de canción ligera, y nada nos gustaría más, pero oye, va a ser que es todo leyenda urbana y que dicha agenda no existe.
A raíz de esto, Michael ha «tenido que dimitir» por lo que de momento, no podrá ejercer la enseñanza al no poder obtener el título necesario. Además, asegura que durante el mes que siguió dando clase después de los hechos tuvo que sufrir un «entorno de trabajo hostil». Desde el centro educativo se limitan a asegurar que no ha habido ningún tipo de discriminación… vamos que le han despedido no por maricón sino por poner un cartel con un dibujito de colores pidiendo la paz en el mundo. Efectivamente, suena todo muy lógico y coherente.
Fuente | Arkansas Matters









