Íbamos a contarte otra cosa sobre Martin Shkreli, el director de la farmacéutica que subió el precio de un medicamento que usan los enfermos de SIDA y cáncer en un 500% (y luego dijo que lo iba a bajar, y luego que no, y luego que se arrepiente de no haberlo subido más), pero de repente ha llegado la actualidad más efervescente y nos ha jodido los planes.

Qué más da que Shkreli haya anunciado que iba a comprar otro medicamento (esta vez uno contra la enfermedad de Chagas, que afecta principalmente a la población más pobre) y subirle el precio de unos 100$ por tratamiento a… 80.000. Ahí, con dos cojones.
Esa noticia ha quedado eclipsada por otra que acaba de llegar a la redacción: el FBI acaba de detener a Martin Shkreli.

Aunque nos alegraría decir que le han detenido porque en algún momento alguien en Estados Unidos (y en el mundo en general) ha entendido que cosas como la especulación farmacéutica deberían ser ilegales, en realidad el motivo de su detención no tiene nada que ver con los sobrecostes en medicamentos.
A Shkreli se lo han llevado esposadito de su casa de Manhattan porque le han acusado de apropiación indebida al quedarse con el dinero de Retrophin Inc. (una farmacéutica que dirigía antes de Turing Pharmaceuticals) para pagar las deudas personales que contrajo con un fondo de cobertura llamado MSMB Capital Management. Que no management muy bien el capital porque le hizo perder millones de dólares. Según la demanda a la que ha tenido acceso el periódico The Guardian, a Shkreli se le acusa de publicar informaciones falsas para inflar el precio de las acciones de Retrophin y haber conseguido así el dinero para quitarse de encima el marrón de MSMB.
Diríamos que es cosa del karma, pero esto no es karma. Esto es ser gilipollas.
Fuente | Gaytimes










