Bernardo Albaz permanece desaparecido (los Guardacostas lo han declarado muerto) desde el pasado viernes cuando cayó al mar desde el barco de crucero Oasis of the Sea, propiedad de la compañía Royal Caribbean. Según la familia del desaparecido, los hechos sucedieron tras discutir con la tripulación del barco que había realizado comentarios homófobos hacia Bernardo y su marido pero la compañía niega esas acusaciones.

Mike Winkleman, abogado de la familia, afirma que «Bernardo se vio envuelto en un gran altercado y acabó en su camarote muy furioso. Finalmente el equipo de seguridad de Royal Caribbean acudió al lugar y como resultado del altercado en su camarote Bernardo cayó del balcón a la zona de botes salvavidas.«.
Royal Caribbean, operador del crucero, asegura que saltó a propósito: «Nuestro equipo de seguridad acudió al camarote después de que un pasajero del camarote contiguo se quejara de una disputa doméstica en el balcón del pasajero. Nuestro personal no tuvo ninguna interacción física con el pasajero y fueron incapaces de evitar que saltara desde el balcón«.
No obstante existe un vídeo del momento (Aviso: da muy mal rollo) en el que se ve a Bernardo agarrado al bote salvavidas intentando no caer al agua; lo que hace que la teoría del salto intencionado sea bastante extraña (a pesar de que no se ve cómo Bernardo cayó al bote):
Los barcos de Royal Caribbean tienen cámaras y sensores situados en los laterales para evitar que los pasajeros lancen cosas (o salten) al mar por lo que es bastante absurdo pensar que la tripulación lo lanzó intencionadamente por encima de la barandilla (que es lo suficientemente alta como para no poder caer accidentalmente o que haga falta mucha fuerza para lanzar a una persona sobre ella). Además nosotros hemos viajado en un crucero de Royal Caribbean formando parte de un grupo gay bastante numeroso y aunque la tripulación la forman personas de muchas nacionalidades (incluso de países tradicionalmente homófobos) no tuvimos ningún tipo de problema durante el viaje. Lo que hace que esta noticia nos parezca tremendamente extraña.
Habrá que esperar a los resultados de la investigación para saber qué ocurrió realmente en la terraza del camarote, pero por ahora lo único que podemos hacer es lamentar la muerte de Bernardo.
Fuente | Advocate









