Suponemos que conoces a la Iglesia Baptista de Westboro, un grupo de chalados que se han hecho famosos por ir por las calles con unos carteles tan bonitos como estos:
Aunque no te lo creas, las fotos son reales (búscales en google y mira el nombre de su web). Y los carteles, también son reales, pero oye, su trabajito les ha costado, que los han hecho con el paint WordArt y les han quedado supercuquis. ¿No hace falta que los traduzcamos verdad? En la redacción nos debatimos entre tirarnos al suelo dejándonos llevar por el ataque de risa o llevarnos las manos a la cabeza y desearles un psiquiátrico una bonita estancia en un centro de reeducación.
El pasado lunes, cuatro gatos, LITERALMENTE, que no tenían nada que hacer se fueron junto al juzgado donde se encontraba Kim Davis, nuestra homófoba favorita, y allí se pusieron a gritar consignas y a cantar canciones. Sí, lo nunca visto. Esta gente sería capaz de crear un musical homófobo. ¿Que no? Dale al play:
Y te preguntarás alma de cántaro ¿por qué iban estos homófobos a manifestarse contra otra homófoba? Fácil. Resulta que ella, defensora de la libertad religiosa, adalid de la libertad, la que no se arrepiente de nada, se ha casado ni más ni menos que cuatro veces, dos de ellas con el mismo hombre. Y para los de esta iglesia eso es pecar tanto como casar maricones. Y además, la tildan de hipócrita. Y mira, estarán locos son homófobos, pero en esto tienen razón.
Fuente | Huffington Post












