Para que cuando os digamos que el Orgullo LGTB sigue siendo muy necesario no penséis que lo decimos sólo por lo que pasa en África o en los países árabes o en Rusia, hoy nos hemos servido un té y nos hemos ido hasta Londres para comprobar cómo viven los maricas por las tierras de Edina y Patsy. Bueno, no hemos ido a Londres (más quisiéramos), pero Scotland Yard (Los Hombres de Paco ingleses) ha publicado un informe que no sabemos si es preocupante o esperanzador.
Según la policía metropolitana londinense, las agresiones homófobas en el último año (contando desde julio de 2014 a julio de 2015) se han incrementado en un 30%; pasando de las 1,289 a las 1,667. Para que quede claro, Scotland Yard define una agresión homófoba como «cualquier crimen perbicido por la víctima o por cualquier otra persona como homofóbico, que está dirigido a aquellos que son o se perciben como lesbianas, gays o bisexuales«. Ahí también entra, evidentemente, cualquier otra letra del colectivo LGTBQWERTY; pero simplifican un poco porque ya sabes cómo son los ingleses (qué recurrida es esa frase aunque no tengas ni idea de lo que estás diciendo).
El mayor crecimiento de estas agresiones ha sido en el municipio de Bromley, al sur de Londres, en el que las agresiones han crecido un (atención) 217% (pasando de 17 a 54). Pero en otros sitios, como en Sutton, las agresiones se han reducido a la mitad (de 14 a 7).
Pero las cifras, aunque alarmantes, puede que en realidad se puedan percibir como algo positivo. Y es que como explican desde la ONG mariconcil Stonewall, puede ser (y esperan que sea así) que este incremento no se deba a que hay más agresiones sino a que las víctimas se sienten más seguras a la hora de denunciarlas. Una portavoz del grupo ha declarado que aunque todavía hay muchísimo por hacer, Scotland Yard trabaja mano a mano con los colectivos LGTB para asegurar que las personas gays, lesbianas, bisexuales y transexuals se sienten seguras y cómodas a la hora de denunciar un crimen homófobo. «Sin embargo hemos visto algunos ejemplos particularmente violentos de ataques homófobos calculados por todo Londres, a veces incluso en áreas consideradas inclusivas como el Soho, Shoreditch o Vauxhall. Lo que esto nos dice es que no podemos preveer dónde ocurrirá un crimen homófobico, bifóbico o transfóbico; ya sea en Londres o no.«
Recordemos, ya que estamos (que es gratis), que en España también estamos viviendo últimamente un repunte en las agresiones homófobas. No hace mucho os hablábamos de una agresión en Salamanca, que la Fundación Triángulo aclaró que no se trataba de un caso aislado sino de «un patrón urdido por grupos de extrema derecha en toda España con el objetivo de crear terror a los grupos LGTB, mendigos e inmigrantes«.
¿Conclusión? Gilipollas hay en todas partes. Si tenéis la mala suerte de encontraros con alguno, denunciadlo.
Fuente | Standard.uk











