(ARCÓPOLI) El sábado 22 de agosto, en la confluencia de las calles Alcalá y Gran Vía, dos chicos de 25 años volvían a casa después de salir a tomar algo por el barrio de Chueca y se dirigían a la Plaza de Cibeles abrazados cuando de repente se les acercaron dos chicos y tras preguntarles despectivamente si eran maricones e intimidarles, propinaron un puñetazo a uno de los dos chicos. Las víctimas quedaron muy asustadas, y pese a que los agresores intentaron seguir intimidándoles, consiguieron pedir auxilio y un viandante consiguió ahuyentar a los atacantes. Antes de que acudiera el viandante, los agresores también intentaron robar a las dos víctimas.
El mismo sábado de madrugada se atendió a una de las víctimas. Al día siguiente, se le animó a poner una denuncia y finalmente la víctima que sufrió la agresión física ha interpuesto hoy, acompañado por voluntarios de Arcópoli, la correspondiente denuncia en la Comisaría de Policía de Madrid específica de los delitos de odio.
Desde Arcópoli quieren señalar que esta agresión cumple los patrones más acusados de los delitos de odio LGTB que se están constatando desde enero de 2014, cuando se comenzó a ver el aumento de agresiones. La mayoría se producen en las inmediaciones del barrio de Chueca, cuando las parejas del mismo sexo siguen visibilizándose de forma espontánea, pero sin estar ya en el barrio. Además la mayoría se producen sobre todo los fines de semana, de madrugada, a parejas jóvenes. Desde la asociación se sigue insistiendo en la necesidad de un plan de choque con las administraciones local y autonómica para frenar este incremento en la inseguridad de personas LGTB en el centro de Madrid.
Según Yago Blando, coordinador de la entidad, “Desde Arcópoli venimos exigiendo a las administraciones un plan de choque que no se pone en marcha y más herramientas para poder luchar contra la violencia a nuestro colectivo. Necesitamos que se nos empiece a tomar en serio. El incremento de 2014 no ha sido puntual, como demuestran los casos de 2015”.








