Antes de las elecciones municipales y autonómicas del pasado 24 de mayo, Cristina Cifuentes prometió muchas cosas. Bueno, es lo que suelen hacer los políticos: prometer mucho. Algunos luego cumplen (o lo intentan) y otros pasan olímpicamente de lo que han dicho porque ya tienen lo que querían.

Cifuentes se reunió el pasado 29 de abril con Colega Madrid, HF, The bow review of human arts (¿¿??), Aegal ($$$), Arcopoli, Cogam y la Fundación Triángulo para hablar sobre las medidas que iba a tomar con respecto al colectivo LGTBQWERTY si se convertía en presidenta de la Comunidad de Madrid. Y prometió mogollón de cosas, pero mogollón, mogollón. Prometió tanto que a los de #YoSoyGayYDelPP se les hizo el chocho pepsicola pensando que por fin iban a poder defender algo medianamente defendible. Lo más importante de todo lo que dijo Cifuentes fue que se comprometió a elaborar una Ley de Protección contra la Discriminación y por la Igualdad de Trato; y lo hizo a raíz de unas agresiones homófobas que habían ocurrido una semana antes de la reunión. Como ella misma explicaba en su blog: «Tenemos que condenar con contundencia y perseguir estos delitos de odio que echan abajo el modelo de convivencia que queremos para Madrid, pero también educar para ser tolerantes con la diferencia. En una sociedad abierta no puede existir discriminación por motivo de orientación sexual o identidad de género.«
La semana pasada una transexual fue agredida brutalmente en el distrito de Tetuán y hace un par de días un grupo de jóvenes gays fue agredido por unos neonazis en un bar de Alcalá de Henares.
¿Y dónde está Cifuentes? Eso es lo que se pregunta el grupo socialista madrileño, que registrará el próximo lunes una pregunta parlamentaria para que Cifuentes explique qué medidas va a tomar frente a la escalada de violencia contra los miembros del colectivo que se está registrando en Madrid. Carla Antonelli, vocal de la Comisión Ejecutiva Regional del PSOE-M y diputada regional asegura que el gobierno de la Comunidad de Madrid no está «tomando medidas efectivas contra esta violencia« y recuerda ese compromiso de la ahora presidenta cuando aún estaba en campaña. Por ejemplo, tras esas reuniones Cifuentes prometió un «protocolo policial» para actuar en estos casos; protocolo que, según Antonelli, «hoy sigue brillando por su ausencia, no teniendo constancia del mismo ni en las comisarías, ni en los propios colectivos.«

¿Dónde está la Ley de Protección contra la Discriminación y por la Igualdad de Trato? Vale, es pronto, que Cifuentes lleva poco tiempo como presidenta pero sólo lo estamos preguntando. Porque aunque es verdad que la pobre mujer lleva cuatro días, por así decirlo, en el puesto la escalada de agresiones LGTBFóbicas en Madrid viene de largo. No le ha pillado por sorpresa, y ya que lo anunció como parte de su programa electoral no estaría de más que se sentara de una vez y lo hiciera realidad.
Cifuentes, tía, imagínate lo felices que harás a los del #YoSoyGayYDelPP si ahora de repente vas y creas esa ley. Van a estar tan felices que se olvidarán (como es habitual) de cuando votaste en contra de la Ley Integral de Transexualidad en 2010; ley que más tarde dijiste que ibas a promulgar tú misma (chica, no te entiendo); pero que al final va a ser cosa de PSOE, Podemos y Ciudadanos porque el PP ha declinado la oferta del PSOE-M para sumarse al equipo que trabajará en ella.
Qué locurón.












