Madre mía. ¿Qué pasa en Texas? Va camino de convertirse en el estado más divertido ridículo de todo USA. Resulta que a Rick Scarborough, un pastor de la iglesia baptista, le ha dado por hablar del matrimonio igualitario. Que digo yo que si no les interesa, que se calle y que deje de dar la brasa. Pero no. Esta gente es muy pesada. Aunque esta vez nos gusta su propuesta. ¿Por qué? Pues porque ha dicho que si se aprueba el matrimonio igualitario en Estados Unidos tendrá que prenderse fuego.
La verdad es que no estamos muy seguros de que haya dicho eso porque la frase en inglés es “We’re simply being preemptive and saying, no matter what the cost, we are not going to bow, we are not going to bend, and we will burn” sin que tengamos muy claro si ese «we will burn» es que se van a prender fuego , que van a arder en plan combustión espontánea presa de su odio o si simplemente, es que van a arder todos en el infierno. A nosotros las tres nos parecen bien, aunque apostamos más por las dos primeras porque así podremos verlo y, sobre todo, hacer gifs.
Recreación: el pastor y el fuego
Las declaraciones las ha hecho en una conferencia llamada Defender el compromiso matrimonial dentro de un acto convocado por S.T.A.N.D que significa, atención, Staying True to America´s National Destiny. Además, ni corto ni perez-OSO también ha dicho que «El juego final es la destrucción completa de la iglesia de Jesús nuestro señor, su sustitución por esta teología liberal no es una teología, es una filosofía creada por el hombre que nos hace retroceder al Jardín del Edén cuando Satán quería ser Dios. Ahora tenemos una raza de seres humanos que no quieren reconocer que existe un Dios». Resumiendo: LOS MARICONES NO PUEDEN CASARSE.
De todas maneras, a nosotros nos sigue gustando lo de que se prenda fuego. Aunque puestos a pedir, tampoco estaría mal que se derritiera como la bruja de El Mago de Oz, que eso tendría más gracia ¿no?
Por cierto, este señor es el fundador de una organización muy rancia llamada Vision America y afirma haber recogido más de 40.000 firmas de personas dispuestas a ir a la cárcel para proteger sus convicciones morales de «las malvadas leyes del estado». Pobres, si supieran lo que iban a hacer con ellos allí… Aunque, igual es por eso por lo que quieren ir.










