Un chico gay de 26 años de Berlín, un hombre anónimo heterosexual y una madre de 45 años a la que su marido ocultó hace 20 años que era seropositivo.
Esas tres personas donaron su sangre a la revista Vangardist para que la mezclaran con tinta y pudieran imprimir el número de mayo.
Creemos que, como revista sobre estilo de vida, es nuestra responsabilidad afrontar los problemas que moldean a la sociedad de hoy. Con un 80% más de casos de VIH diagnosticados en 2013 en comparación a 2003, y con un 50% estimado de casos de VIH detectados tarde por no hacerse la prueba a causa del estigma social asociado al virus, sentíamos que era un tema muy relevante en el que centrarnos y no sólo editorialmente sino desde una perspectiva comunicativa más amplia»
Es lo que ha dicho Julian Wiehl, el CEO de la revista Vanguardist, al presentar la edición especial del número de mayo de la revista impreso en su totalidad con una mezcla de tinta y sangre seropostiva. Se han imprimido 3.000 copias de esta edición especial, que no supone ningún riesgo para los lectores ya que el virus no puede sobrevivir mucho tiempo fuera de sus huéspedes y además un laboratorio de la Universidad de Innsbruck pasteurizó la sangre antes de que fuera mezclada con la tinta.
La portada, que lleva como subtítulo la frase «Now the issue is in your hands» (Ahora el problema/número está en tus manos), va sellada en un sobre de plástico protector y el propio Wiehl comienza el número con esta introducción:
Si estás sosteniendo la versión «infectada» en tus manos ahora mismo, estarás en contacto con el VIH como nunca antes. Te hará reflejarte en el VIH y pensarás de una forma totalmente diferente después. Porque ahora el problema está en tus manos.«












