No hace falta que insistamos con lo de la homofobia institucional en Rusia porque es como la coreografía del Sentir de La Pelopony, nos la conocemos todos.
Pero parece que Rusia no tiene suficiente con tocarnos los huevos en su país, que se habían propuesto que su odio a los homosexuales llegara también a la ONU. ¿Y qué le decimos a eso? Pues:
Resulta que el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, presentó una propuesta para que los cónyuges del personal homosexual de la ONU tuviera los mismos beneficios que los cónyuges del personal heterosexual. No sabemos qué beneficios son esos pero suponemos que son cosas como el seguro médico, bajas por maternidad y paternidad, derechos a reclamar algún país subdesarrollado… Lo típico. El caso es que los beneficios familiares del personal de la ONU se regían por las leyes del país de origen de cada trabajador, pero el plan del secretario general pretendía cambiar eso y reconocer todos los matrimonios legales sin tener en cuenta las leyes que rigen la nación de la que viene cada uno.
¡ES LA ONU!
Pues a los rusos esa idea no les hacía ni puñetera gracia. ¡Qué es eso de que los gays y las lesbianas tengan los mismos derechos que los heterosexuales por muy legales que sean sus matrimonios! ¡Ni por todo el oro del Kremlin! Así que presentaron una resolución ante el comité de presupuestos exigiendo que el plan de Ban Ki-SailorMoon se retirara y, como todo en la ONU, se sometió a votación.
¿El resultado? Pues 43 países apoyaron a Rusia, 37 se abstuvieron… y 80 votaron en contra de la resolución.
Vamos, que a Putin le han hecho un ZAS EN TODA LA BOCA.
¡Por fin la ONU sirve para algo!













