Todos hemos oido hablar de ellas: son esas maricas pasivas personas que parecen muy divertidas y que son muy amigas tuyas hasta que un día descubres que son unas lobas zorras hijas de puta y que harían cualquier cosa con tal de joderte.
Bueno, no es que hayas oido hablar de ellas. Es que seguro que conoces a alguna. A varias. A MUCHAS. ¿Verdad? Pues el caso que te traemos hoy es el colmo de la maldad homosexual.
Tú ante el ataque de una marica mala
Resulta que Richard Rosa trabaja como profesor en un instituto de Los Ángeles (pronúnciese «el ei«) donde mantenía una relación con David A. Galván (la relación era en Los Ángeles, no en el instituto). El caso es que un día el profe decide romper con su novio y éste en un ataque de celos y convertida en una especie de Demonio de Tasmania Homosexual se vuelve loca del coño y se mete en la cuenta de correo de su ya exmarido para enviar a los contactos de Richard varias fotos del profesor en bolas en pelotillas desnudo.
La parejita antes de pelearse, practicando el BDSM
Así un total de 287 personas, entre estudiantes y profesores, recibieron la foto en un correo con el subject «Enjoy«. No sabemos si disfrutaron de las fotos o no, pero uno de sus estudiantes (que debe ser muy activista) ya ha iniciado un Change.org una petición para que no despidan al profesor. Creemos que lo ha hecho porque le gustan sus pectorales.
Respecto a la marica despechada, sabemos que ha sido detenido.
En la redacción hemos tenido un agrio debate sobre el absurdo que supone que los medios de comunicación denuncien lo de difundir fotos privadas publicando las susodichas fotos. Por eso, aunque hay un montón de fotos del profesor dando vueltas por internet y sabemos que no tenéis escrúpulos y queréis verlas, sólo hemos puesto una muestra nada explícita para que no nos acuséis de maricas malas. ¡NO NOS DIGÁIS MALAS!
MORALEJA: No la tenemos muy clara, pero por el amor de Dios, PON CONTRASEÑAS DECENTES EN TU CORREO. y no se las digas a tu novio. Eso no es amor, se llama obsesión. Y cuidado con las fotos que te haces. Y cuidado a quién se las mandas. Y cuidado con las maricas malas. Especialmente con aquellas que van de mosquitas muertas. Y cuidado con las maricas taradas. Y las locas. Y las pasivas agresivas. Resumiendo: maricón, cuidado con lo que haces que mira lo que pasa luego.
Un beso a Olvido Hormigos.










