La semana pasada te contábamos lo bocachancla que fue la morena de las t.A.T.u. en El Juego de Tu Vida ruso cuando le preguntaron si condenaría a un hijo gay y dijo que sí por toda una serie de razones absurdas y ofensivas entre las que destacaba que «un hombre no tiene derecho a ser un maricón«.
También te contamos cómo la otra, la pelirroja, se transformó en una Sailor Moon y sacó la bandera del amor para decir que a ella le sudaba el coño todo lo que dijera la morena y que lo que quería era un mundo de paz y amor en el que todos nos queramos mucho.
Y todo nos dejó muy locos porque no podíamos parar de recordar cuando las dos iban de personas lesbianas por la vida; claro que eso era en una época en la que en Rusia no aplaudían la homofobia.
Pues resulta que el equipo de management del dúo (aunque ambas tienen también carreras en solitario) sufrió un ictus colectivo en cuanto la Volkova soltó sapos y culebras por esa boquita tan natural que Dios le ha dado y corrieron a intentar justificar lo injustificable. Pero en esta época tan digital que vivimos las palabras no se las lleva el viento, así que la buena de Yulia iba a tener que pedir disculpas o aclarar a qué cojones se refería con lo de que no tenemos derecho a ser maricones y que nuestra libertad sexual consiste en follarnos a todas las guarrillas que se nos pongan por delante.
Hace unos días esta mujer se subió a un escenario en San Petersburgo para cantar o lo que sea que hace, y en mitad de la actuación se puso a hablar así a lo Pantoja, muy sentida, muy profunda. Todo el mundo dio por hecho que se iba a disculpar, y esto fue lo que dijo:
«Quiero deciros tantas cosas hoy… pero creo que todos tenemos que esperar un poco. Os lo diré, pero quiero decir que es imposible querernos unos a otros y luego olvidarlo todo sin más. Es imposible. Y me hace muy feliz ver hoy aquí a todas las personas con las que ha sobrevivido esta relación. Y esta relación durará mucho, mucho tiempo; sin importar los motivos.«
¿Tú entiendes algo? Porque a nosotros nos suena a: «Maricones, esto es Rusia; no me toquéis el coño.» Pero la chica siguió, a ver si ahora la entendemos mejor:
«Lo único importante es sentir por dentro.» ¿? «Es importante escuchar y comprender y sentir. Os quiero muchísimo, de verdad, y nunca he dicho que no lo hiciera. Quiero que salvemos este amor y avancemos. Hay muy poca gente realmente feliz en este mundo. Creemos felicidad, como la creamos hace mucho tiempo«.
www.youtu.be/2Zz3f36JxnE
¿Tú sientes que te haya pedido disculpas?
Nosotros tampoco.
A nosotros lo que nos parece es que aquí la amiga pretende que no tengamos en cuenta que es una homófoba de mierda y se quedó más ancha que larga exponiendo sus prejuicios en televisión y que le sigamos comprando discos (si es que alguno aún se los compra). Aunque lo más indignante de todo es que intente colárnosla con el rollo de «la felicidad que creamos hace mucho tiempo«, que suponemos que se refiere a cuando se hacía pasar por lesbiana y a todo el mundo le parecía bien; y, sobre todo, que parezca que intente que le «perdonemos» supeditando sus burradas a la situación actual del colectivo LGTB en Rusia, cuando precisamente están como están gracias a que gente como ella dice las memeces que dice.
¡Aplauso en la cara!














