Os voy a contar una de esas noticias que tienen a la redacción en pleno debate y a mí como el presentador de Al Rojo Vivo acostándome con Ana Pastor intentando poner orden y haciéndome el guay cada vez que miro a cámara. Porque sí, en esta empresa cada vez que debatimos ponemos una cámara por la que pelearnos, aunque esté apagada y sea de juguete. Si hacemos algo, lo hacemos bien.
LittleBab exigiendo que le dejemos hablarrrrlllll
Eso mismo es lo que debieron pensar Matt McCormick y Travis McIntosh, dos amigos neozelandeses que han decidido casarse.
Hasta ahí la cosa va normal, dos hombres que se casan. Lo curioso es que ambos hombres son heterosexuales, amigos desde la infancia, y han decidido casarse con el único propósito de ganar un concurso y que les lleven gratis a la Copa del Mundo de Rugby en Inglaterra el año que viene.
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La emisora que organizaba el concurso, The Edge, buscaba a dos colegas que estuvieran dispuestos a llevar su amistad hasta las últimas consecuencias y aprovechando que en Nueva Zelanda los hobbits y los elfos campan a sus anchas el matrimonio igualitario se aprobó no hace mucho, pues qué mejor forma de demostrar lo grandes amigos que son que haciendo que se casaran.
Y ahí empieza el debate.
Mientras tanto la emisora como los nuevos maridos dicen que no pretenden ofender a nadie, las asociaciones LGTB del país no lo ven todo tan guay ni tan divertido. «No pretendemos insultar a nadie (…) Es sólo para demostrar hasta dónde irían dos colegas para ganar un viaje al Mundial de Rugby«, ha declarado McIntosh a un periódico.
«El problema de este concurso es que considera que dos hombres casándose es algo de lo que vale la pena reírse«, opina Joseph Habgood de la asociación LegaliseLove Aotearoa Wellington. «Tal vez el día en que las estadísticas sobre la salud mental de la gente LGTBI sean mejores y cuando los institutos sean lugares seguros para los jóvenes LGTBI podamos mirar atrás y reírnos de esto; pero cosas como ésta no hacen que ese día esté mucho más cerca«.
«Básicamente, se cachondean del matrimonio«, dijo Alex Greenwich (diputado independiente en Sydney); «El matrimonio es una institución importante sobre el amor y el compromiso y es triste ver cómo hay gente que lo convierte en una broma«.
Los ánimos se caldean cuando descubrimos que el presentador del programa The Edge se presentó en la marcha del Orgullo Gay de Auckland del año pasado con un tanga, una peluca y un cartel en el que se leía «Reina por un Día«. Y lo hizo como «castigo» por perder una apuesta.
En nuestra mesa de debate están los que se han indignado porque consideran que lo que este par de cenutrios han hecho es no sólo reírse del matrimonio igualitario; sino que también se están mofando de la lucha por los derechos LGTB y consideran que es una ofensa no sólo para todos los que han peleado durante años para conseguir este derechos sino también para los cientos de miles de homosexuales que sufren la persecución estatal por su condición sexual.
Mientras tanto, al otro lado de la mesa algunos redactores opinan que tampoco es para tanto y añaden que durante siglos los heterosexuales se han casado unos con otros y no siempre lo han hecho guiados por el amor y a nadie le parecía mal. «¿Qué diferencia hay entre casarse para ganar un concurso o casarse para conseguir los papeles de residencia?» apunta un redactor. «¡Tira la copa! ¡TÍRALA!» grita, Manuela Trasobares. Un bote de popper acaba de impactar en la cabeza de uno de los contertulios.
El caso es que tanto Matt como Travis se han casado con una ceremonia típica, nada de firmar un papel y cada uno para su casa. Unos cincuenta invitados acudieron al estadio en el que la emisora había preparado la boda, con el presentador del programa haciendo de DJ y retransmitiéndola en directo para los oyentes.
Incluso tuvieron que escribirse unos votos el uno al otro. «Prometo apoyar todos tus sueños, porque nos meterán en más situaciones como ésta. Pero sobre todo, prometo ser un amigo auténtico y leal. Te quiero, tío.» le dijo McIntosh a McCormick.
La pareja ha declarado que estarán casados un par de años y luego se divorciarán. Preguntada por nuestro programa, Esperanza Gracia asegura que los dos amigos se enamorarán realmente y vivirán felices para siempre porque no habrá nada que les preocupe, les atormente o les perturbe.
Rubén Lodi de la FELGTB por otra parte, está organizando un Crowdfunding para pagarnos a todos un viaje a Nueva Zelanda y darles una colleja. «Por imbéciles, básicamente«, añade.

















