Amiga, tengo que contarte algo. Puede que te impacte; puede que te inquiete, te atormente, e incluso te perturbe. Tampoco creas que estoy 100% seguro, es más bien una sensación, un instinto, un no se qué. Querida, creo que en Gambia no se nos quiere.

Así en resumen, la República de Gambia es un país muy chiquitín de África Occidental, rodeado en su totalidad por Senegal, su capital es Banjul y su población aproximada son 1,7 millones de personas. Vamos, más o menos la población de Barcelona. Aquí lo tienes:

Total, que Gambia acaba de celebrar el 49 aniversario de su independencia del Reino Unido y el Presidente Yahya Jammeh, un señor muy muy hijo de puta con las ideas muy claras, ha aprovechado para dejar claro que en su país los homosexuales somos considerados basura, y ya tiene incluso un plan de ataque: «Combatiremos contra estas alimañas llamadas homosexuales y gays de la misma manera que luchamos contra los mosquitos de la malaria, si no de una forma aún más agresiva».

Pero el buen hombre no estaba aún a gusto, le quedaba todavía mucho que vomitar: «no aceptaré ninguna amistad, ayuda o cualquier otro gesto» de países que esté condicionado a la aceptación de los homosexuales o la comunidad LGTB, «tal y como los han bautizado los poderes que les promueven». Así es cari, mientras él se prepara estos maravillosos discursos en su palacio, la gran mayoría del pueblo de Gambia se deja la vida dedicándose a la agricultura, base económica del país, sin apenas acceso a educación o sanidad. Pero él se da el lujo de decidir de quién acepta ayuda y de quién no, en función de la mayor o menor aceptación de su clara vulneración de los derechos humanos.
Y además nos dedica unas bonitas palabras de amor, respeto y tolerancia:
«Por lo que a mí respecta, LGTB significa Lepra, Gonorrea, Tuberculosis y Bacterias«

Desde aquí animamos a todos (especialmente a los organismos internacionales, que estamos seguros de que tienen a Estoy Bailando como web de información de cabecera) a que empiecen a cortar cabezas hacer presión a todos aquellos países que vulneren los derechos humanos de un modo u otro. Que mucho llenarnos la boca hablando de Sochi, Rusia y Putin y, ¡oh, sorpresa!, hay países en los que ser gay es aún peor. Y eso es mucho.
Y a vosotros, mis queridos mosquitos de la malaria, ya sabéis que os I love you so much!









