Hay una regla básica del internet de las redes sociales: uno ejerce de community manager de uno mismo. Cualquier cosa que digas debes reflexionar dos veces antes de darle a “Tweet” o “Post”, porque estás hablando en público y todo tiene cierto riesgo (u oportunidad) de ser amplificado. Es decir: uno debe aprovechar las múltiples oportunidades de estar callado y parecer inteligente, en vez de hablar y demostrar que es un imbécil, como le ha ocurrido a Ten Walls.
Ten Walls es el último pseudónimo artístico del productor lituano Marijus Adomaitis, conocidísimo por su tema Walking with Elephants, que ha definido el sonido de éste por esas tubas electrónicas (porque melódicamente no es que sea lo más original, que le pregunten al Mandarin Girl de Booka Shade). Ten Walls es un talento emergente, alguien que ha recibido apoyo de Innervisions (el sello de Dixon y Àme, capos del house moderno y trend setters del estilo); alguien quien ya con el anterior pseudónimo de Mario Basanov había sacado maravillas como el remix del Space Me Out de Downtown Party Network que tanto cae en las sesiones de Dixon. Alguien que estaba en el top de mejores lives electrónicos de 2014.
Alguien que es un capullo al que personalmente no voy a volver a dar un céntimo.
Según contaba Gay Star News, el productor dejó caer en su muro de Facebook una parrafada donde comparaba la pedofilia con la homosexualidad, con las siguientes perlas:
Recuerdo estar haciendo producciones para un músico lituano, quien me quería lavar el cerebro diciéndome que no tenía que ser tan intolerante o conservador con ellos. Cuando le pregunté “¿qué harías si descubrieses que el ano de tu hijo de 16 años fue violado por su novio?”, pues bueno, se calló. Ah, los años 90… cuando a esa casta se les podía arreglar [la palabra original es “fix”, que puede traducirse como “esterilizar”!] En uno de mis primeros viajes a Irlanda, vi una iglesia en la que el cura había decorado la valla con zapatos de niño. Naturalmente me pregunte por qué. Por desgracia la farsa que estuvo viviendo el cura durante muchos años fue descubierta cuando muchos niños fueron violados en masa. Por desgracia la gente de otras castas siguen haciendolo, y todos lo saben, y no hacen nada.»
Y más tarde borró el mensaje y colgó lo siguiente:
Me gustaría disculparme por lo que puse anteriormente en mi cuenta, un contenido insultante que no refleja lo que pienso realmente. Espero que este malentendido no cause más opiniones o pensamientos.«
Y después de pedir perdón por la rarísima traducción (en inglés ya sonaba así de raro), podéis ver los posts originales en el hilo de Resident Advisor.
Qué asco todo ¿verdad? Y qué desgracia. Algo así hacía tiempo que no me pasaba: alguien a quien admiro resulta ser un troglodita, incluso cuando vive rodeado de una cultura que debería haberle abierto las miras. ¿Sabéis eso de que muchos prejuicios se curan viajando? Pues ya veis cómo esto no es cierto. Aunque lo que realmente indigna es algo que ya le han dicho todos los usuarios: la música house tiene un origen profundamente maricón. Éramos los gays los que llenábamos los clubs donde ponían esa música, los que celebrábamos las maquinitas y su alma, los que popularizamos todo esto mientras los heteros declaraban que “Disco Sucks” y demonizaban el género. Así que, Marijus, querido, UN PUTO RESPETO.
¿Cuál ha sido la reacción? Oh, lo imagináis: internet es fiero e inmisericorde contra quienes muestran una debilidad o contra quienes se muestran como objetivos de linchamiento. Los perfiles de Ten Walls han sido sustituidos por diversas fotos de autofelaciones, él mismo no para de recibir mensajes de odio, y diversos djs y productores le están criticando duramente. Optimo ha machacado el disco que tenía del artista Fort Romeau ya se ha pronunciado diciendo que no va a pinchar con un homófobo de ese calibre. En definitiva, Marijus ha arruinado su carrera.
Y no lo decimos nosotros, lo dice él mismo que está viendo cómo diferentes festivales por todo el planeta están cancelando sus apariciones. El Sónar Festival, que se celebra en menos de dos semanas, ha publicado en sus redes que cancelan la aparición de Ten Walls porque sus declaraciones van en contra de todo lo que representa el festival:
Following Ten Walls statements over the weekend, we feel his comments are at odds with the nature and ethos of the…
Posted by Sónar Festival on Lunes, 8 de junio de 2015
Lo mismo ha pasado con el Creamfields, el Pitch y el festival madrileño Mondo Disko. Nadie quiere jugar con Marijus.
Y me da pena porque me gusta lo que hacía. Pero personalmente me alegro de que cosas así, que los ataques a los débiles, que el endiosamiento de la fama que le hace sentirse intocable ante su público, que la homofobia no quede impune. Por la bondad de la libertad de expresión él ha podido decir lo que opina de los gays. Y el público a cantarle las cuarenta. Es muy probable que esto signifique el hundimiento de su carrera.
¿Quiero apuntarme al linchamiento? No, por favor, pero pasadme las palomitas.












