• Miriam Blasco es noticia estos días porque se acaba de saber que se casó con la luchadora a la que le ganó el Oro en Barcelona ’92. Pero pocos se acuerdan de que Blasco se hizo después senadora del PP y votó en contra del matrimonio igualitario.

Decía la ya mítica canción de Paraonika Propecia Gonzales (ése es mi nombre, ya se lo he dicho) aquello de “¡Qué de vueltas da la vida!“. No sabemos si Paranoika se inspiró en la vida de Miriam Blasco pero podría porque fíjate tú qué cosas.

Miriam Blasco, con su medalla de oro.

Blasco participó en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 y consiguió ganar el oro en judo femenino compitiendo contra la británica Nicola Fairbrother.

“¡Qué he ganao!”

Después de ganar el oro Miriam dejó atrás su carrera como atleta y se metió en otra carrera en la que no dan medallas pero si tienes suerte te toca un sobre: se hizo política. Pero ojo porque no se hizo una política cualquiera, no: se hizo senadora del PP.

13 años después de las Olimpiadas de Barcelona se presentó ante Miriam otro momento histórico, la votación del veto -propuesto por su partido- en el senado a la ley que se había aprobado en el Congreso de los Diputados legalizando el matrimonio igualitario en España. Blasco, junto a otros 125 senadores del PP votó a favor de vetar esa ley. También votaron junto a ellos 4 senadores de Unió Democràtica de Catalunya y 1 del Partido Aragonés. Como recuerdan desde Dos Manzanas, durante ese debate en el senado hubo argumentos nada homófobos por parte de los senadores y las senadoras del PP que dijeron cosas como que no hacía falta llamarlo matrimonio porque eso genera tensiones innecesarias.

Ay calla, que eso lo dijo Albert Rivera de Ciudadanos. ¡Qué despiste!

Lo que sí dijeron los del PP fue que habría que buscar otro nombre “más pacífico y menos controvertido y más acorde con nuestro entendimiento y con los de nuestro entorno“. O que había que vetar la ley del matrimonio y buscar otra fórmula que no hiriera las “sensibilidades ni convicciones personales” de algunas personas. También dijeron que el matrimonio era una cosa exclusivamente heterosexual, que el matrimonio heterosexual debía tener ciertos privilegios sobre el homosexual o que “ni el adoptado ni la adopción pueden ser instrumento de legitimación u homologación de relaciones homosexuales.

Pues a todas esas cosas tan bonitas y tan poco homófobas (hay muchas más que recopilaron en Dos Manzanas) Miriam Blasco votó que sí. Y quiso que se vetara la ley del matrimonio igualitario. Y evidentemente estuvo de acuerdo con el recurso ante el Tribunal Constitucional que Mariano Rajoy plantó a la ley cuando ese veto se eliminó poco después en el Congreso por mayoría absoluta.

Y ahora viene el giro de guión a lo Shyamalan:

Giro de guión

Hace un año Miriam Blasco se marcó un Javier Maroto y, a pesar de haber votado contra el matrimonio igualitario, se casó con otra mujer. Que no es otra que su contrincante en los Juegos Olímpicos, Nicola Fairbrother, con la que comenzó una relación poco después de arrebatarle el oro.

Nuestros amigos de Dos Manzanas son mucho mejores personas que nosotros y felicitan a Blasco por haberse visibilizado y hasta le desean todo lo mejor. Nosotros no vamos a hacer lo mismo pero por el bien de nuestra salud mental y la imagen así en general de la web no vamos a decir exactamente lo que pensamos sobre Miriam Blasco.

Lo que sí vamos a hacer es darle una medalla de oro a la hipocresía y dedicarle un gif. Totalmente inofensivo y elegido al azar en nuestra gran máquina de selección aleatoria de Gifs (que funciona como el sombrero de Harry Potter: le damos a un botón y elige el más adecuado para cada situación):

Uy, pues:

  • RepeLust

    Esta es un vivo ejemplo de la hipocresía de la derecha casposa, “Huy, si yo tengo muchos amigos gais”, “a mi, mientras no se me arrimen”, “a ver si se te pega algo”, etc, etc.
    Caspa España.

  • Mazzantini

    Es, lo que se dice en judo, una “Ipponcrita”, que es vencedora de hipocresía por Ippon, que es la máxima puntuación en combate. http://elcucuruchotribune.blogspot.com.es/2017/07/hipocrita-por-ippon.html?spref=fb