No tenemos pensado trasladar nuestras oficinas en un futuro cercano, pero si en algún momento vemos que tenemos que expandirnos está claro que ya no pensaremos en una mudanza a nivel ciudad si no en una a nivel Carrefour continente. Y después de ver esto ya tenemos claro a dónde nos vamos a ir a vivir: a la Antártida.
O mejor no, que eso es lo que querría más de una.
La ONG Planting Peace (los mismos que gestionan la Rainbow House que hay justo al ladito de la homófoba Iglesia Baptista de Westboro) ha decidido que a partir de ahora el continente helado sea el primer continente LGTB-Friendly del mundo. Así, con dos cojones. Ellos han llegado allí, han dado un paseo con una bandera LGTB y han dicho que desde este momento -aunque de forma simbólica- el continente es un lugar que garantiza los derechos humanos de todas las personas gays, lesbianas, transexuales, bisexuales, intersexuales y todo el espectro QWERTY que vivan o vayan de visita a la Antártida.
Aaron Jackson, el presidente de Planting Peace, ha explicado que el viaje y el gesto han sido un intento por dar visibilidad a la necesidad de que los derechos de la comunidad LGTB sean reconocidos en todo el mundo: «Fue un honor llevar conmigo la bandera del Orgullo por toda la Antártida, y Planting Peace no parara de luchar por los derechos LGTB hasta que todas las minorías sexuales y de género obtengan todos los derechos fundamentales en cada rincón del mundo.«
Puede parecerte un poco una tontería, pero como explican en su blog declarar a la Antártida (un lugar inhabitado pero con una importante industria turística) como un continente LGTB-Friendly es una forma llamativa de demostrarte a ti, que vives -esperamos- en un país en el que se respetan tus derechos que puede que un día tengas que viajar a otro en el que no se respeten; y por eso es necesario que todos los gobiernos del planeta se comprometan a respetar los derechos de nuestra comunidad. Actualmente hay 76 países que violan tus derechos y en seis de ellos se te castiga con la pena de muerte.
Bueno, a lo mejor nos hemos emocionado un poco con lo de irnos a vivir allí porque nosotras somos más del entretiempo, las camisetas, los cardigans, los pantalones cortos, los speedos marca-paquetes… Y porque montar una pool-party en la Antártida puede ser un drama. Pero la idea y el gesto nos parecen maravillosos.
Y no es la primera vez que Planting Peace hace algo que nos vuelve locas. Recordemos cuando plantaron un letrero gigante en el pueblo de Kim Davis en el que se dirigían a la funcionaria homófoba con la certera frase: «El hecho de que no puedas vender a tu hija por tres cabras y una vaca significa que YA HEMOS REDEFINIDO EL MATRIMONIO«
O cuando decidieron casar a Gandalf y Dumbledore en una boda gay celebrada en la casa que tienen justo delante de la ya mencionada Iglesia Baptista de Westboro.
Son adorables. Y si quieres echarles una mano, puedes pasarte por su web oficial.
Fuente | The Huffington Post

















