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Asegura ser una víctima del lobby gay.
El pasado viernes conocíamos que Arcópoli había denunciado las terapias que ofrece Elena Lorenzo para «dejar atrás la homosexualidad» ante la Consejería de Políticas Sociales y de Familia de la Comunidad de Madrid. Y como era de esperar, los ultraconservadores de HazteOir han lanzado una campaña de apoyo de acogida de firmas a «la terapeuta».
«No permitas que la intolerancia de unos pocos acabe con la esperanza de tantas personas que esperan recibir ayuda. Escribe a Elena Lorenzo y dile que tanto ella, como su trabajo, cuentan con todo tu apoyo» reza, nunca mejor dicho, la web católica que con mucho cinismo habla de «un grupo de presión que quiere acabar con la carrera profesional de Elena» y oye, no podemos estar más en desacuerdo porque no creemos que la palabra «profesional» sea la más adecuada.
La «coach» por su parte, se ha defendido en una entrevista en Religión en Libertad (sí, has leído bien) donde asegura que ella no cura a nadie, que es la persona la que desea cambiar su orientación porque detecta causas que les han llevado a una determinada orientación sexual. Vamos, que la tal Elena es como Aquilino Polaino, aquel señor que el PP llevó al Senado y que decía que la homosexualidad era una enfermedad originada por tener un padre alcohólico o violento.
Por cierto, la señora Lorenzo ahora se hace la víctima y asegura que la atacan por el hecho de ser mujer. No, cari. Si fueras un hombre serías igual de absurda.










