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El PP de Alcorcón se niega a probar medidas contra la discriminación en las aulas y tampoco quiere condenar la carta homófoba del director del Juan Pablo II, aunque el PP de Madrid la haya llevado ante la fiscalía.
Os acordáis de la carta homófoba que el director del colegio Juan Pablo II de Alcorcón envió a los padres de sus alumnos ¿no? Sí mujeres, ésa bonita misiva en la que comparaba la ley LGTBI aprobada por la Asamblea de Madrid con el fanatismo terrorista (pero sólo el fanatismo terrorista que mata cristianos, el otro para él ni es fanatismo ni terrorista ni nada de nada).
Pues aunque la propia Comunidad de Madrid ha puesto el caso en manos de la fiscalía para que investiguen si se ha cometido un delito de odio tipificado precisamente en esa ley LGTBI, y aunque la Consejería de Políticas Sociales está investigando al centro para ver si cumple el concierto que tiene con la Comunidad (y si no lo cumple, quitarles el dinero), el PP del Ayuntamiento de Alcorcón ha dicho, básicamente, que a ellos esa carta les parece bien.
El gobierno de Alcorcón tiene un largo historial de enfrentamientos con el colectivo LGTB. Aunque su alcalde dice que no es homófobo (y lo dice muy alto y muy claro, en plan «voy a denunciar a Arcópoli por llamarme homófobo«), el grupo municipal del PP en esta localidad madrileña no ha votado a favor de ninguna propuesta a favor de la igualdad del colectivo. La última ha sido rechazar un programa contra la discriminación en las aulas y para el fomento de la convivencia e interculturalidad presentada por el PSOE y que contaba con el respaldo de todos los otros grupos (Ganar Alcorcón, Ciudadanos y La Izquierda).

Esa propuesta del PSOE llevaba en el texto, además, el compromiso de desarrollar la ley LGTB en lo que concierne a las competencias del ayuntamiento y poner en marcha un plan para fomentar la convivencia en los centros escolares públicos y concertados (como el Juan Pablo II); que es lo que exige la ley.
Pero al PP de Alcorcón esa ley debe parecerle también comparable al «fanatismo terrorista«, porque han dicho que nanai de la china. Que ellos no votan eso. Y tampoco quieren condenar la carta que Carlos Martínez, el director del Juan Pablo II, envió a los padres. Aunque el propio PP en la Comunidad lo haya hecho.
Eso sí, no les digas que son homófobos. ¡Que seguro que tienen muchos amigos gays y son bellísimas personas!
Yago Blando, el coordinador general de Arcópoli, sigue pidiendo al Ayuntamiento una reunión para saber exactamente cómo pretende el PP municipal fomentar la igualdad y cuáles son sus propuestas para luchar contra la discriminación del colectivo LGTB. Porque no tiene mucho sentido que por un lado digan que no son homófobos y que ellos son los primeros en luchar por la igualdad (¿te suena de algo ese argumento?) pero luego no sólo rechazar todas las propuestas sobre el tema de otros grupos sino ni siquiera plantear alguna.
¿Qué misterio se oculta en el PP de Alcorcón?












