Podíamos dar un titular bastante más sensacionalista como LA IGLESIA ALEMANA OFICIARÁ BODAS ENTRE MARICONES y quedarnos tan panchos, como harán otros, pero… no. Aunque esto sí es un Euroavance, y no los truñacos de canciones que ha mandado TVE como candidatas para representar a España en Eurovison. Es una buena noticia, pero lo justito. Mientras Merkel se hace la tonta y el debate sobre el matrimonio igualitario está a punto de entrar en el parlamento, el caso es que algunos alemanes del mismo sexo se podrán casar, y podrán hacerlo por la iglesia, así de flipante.

La buena noticia es que la segunda iglesia protestante de Alemania, La Evangelische Kirche im Rheinland (EKiR), ha celebrado un importante sínodo anual en el que ha decidido, por una amplia mayoría de 195 votos a favor frente a nueve en contra y siete abstenciones, que las parejas del mismo sexo podrán casarse en las mismas condiciones que las heterosexuales en sus iglesias.
Conviene hacer, de todos modos, una aclaración importante, como nos dicen en los comentarios, y es que en realidad este matrimonio no tiene reconocimiento legal por parte del Estado. En Alemania, los únicos matrimonios reconocidos son los que celebran civilmente, y la ceremonia religiosa se considera un mero rito privado que se realiza después. Por lo tanto, las parejas del mismo sexo que se casen por esta iglesia únicamente estarán reconocidas en su comunidad religiosa, pero en la práctica no tendrán el mismo status que el de las parejas heterosexuales.
Por si ya estáis todos emocionados pensando en escribir para pedirle matrimonio a ese maromo que te follaste en la playa rollo del verano o a vuestro ex que se fue a Alemania para buscar trabajo, tened en cuenta que las cosas no son tan así: Hay condiciones, y la más importante es que al menos uno de los dos debe ser miembro previamente de la iglesia. Así que los bautizados en la católica Iglesia romana, olvidaros… Además, dejan a criterio de sacerdote la decisión final de si admitirá o no matrimonios del mismo sexo en su iglesia, pero si os toca uno que sea recalcitrante, la iglesia se compromete a dirigiros a otro que sí acepte celebrar la boda. Flipadlo.

Y la verdad es que, en el fondo y tristemente, nos hemos quedado un poco como estábamos. La EKiR es una de las principales iglesias del país, pero es solo una más de las 20 que forman la EKD, la unión de iglesias protestantes alemanas. En un país de unos 80 millones de habitantes, esta iglesia tiene menos de tres millones de fieles, y eso que está presente en la zona occidental que es una de las más pobladas del país. Descontando el hecho de de que la otra mitad de Alemania es católica, con su consabida postura al respecto del matrimonio igualitario. O sea, una ínfima minoría.
En cualquier caso, nos caen bastante bien, o menos mal que otras. Ciertamente es una de las confesiones cristianas más progresistas y entre otras cosas admite que las mujeres ejerzan como sacerdotes. También hasta ahora bendecían las uniones homosexuales, pero el cambio que han hecho es que ahora tienen el mismo reconocimiento que los matrimonios de parejas heterosexuales y se recogen en los mismos libros.
Cada vez que se habla de matrimonio igualitario, tenemos que lidiar con el alucinado religioso de turno que nos dice que el matrimonio está definido en la Biblia como la unión entre un hombre y una mujer. Así que aunque ni hartos de licor café no tenemos pensado casarnos por el rito de ninguna iglesia, nos alegra que se den estos pequeños pasitos, que marcan una notoria y hasta revolucionaria diferencia, por muy a nivel local en que surjan. Siempre hemos dicho que el matrimonio no es una institución cristiana y que no corresponde a una religión particular definirla, arrogársela, ni mucho menos apropiarse de ella en exclusividad.
La noticia, de mucho más calado que lo que la prensa generalista ha podido dejar entrever, ha sido recibida con mucho entusiasmo y optimismo en Alemania, donde incluso algunos dicen que lo que ha salido del Sínodo es una llamada de atención a los políticos para que legalicen ya las uniones civiles, ¡nada más y nada menos! Pero no todo es como vivir en un país multicolor tan sencillo. No faltan los activistas que dicen que no entienden tanto entusiasmo y tanta celebración y que no quieren participar de los ritos de una organización machista y patriarcal que los ha marginado tradicionalmente. Y luego están los que no quieren saber nada de experimentos con gaseosa avances y que dicen que por mucho que la EKiR haya hecho cambios, que las enseñanzas bíblicas no han cambiado y otras ideas de vía única mente estrecha. Sobre todo, no hay que olvidar que una iglesia regional alemana no es el reflejo de la opinión del resto de confesiones cristianas… por muy importante que sea el inusitado hecho de que dicha confesión ha demostrado ser más avanzada que la propia Cancillería en lo que a derechos LGTB se refiere.

En cualquier caso, nosotros nos alegramos mucho de que (algunos) alemanes se puedan casar por la iglesia si quieren hacerlo. Y hoy os dejamos con el hit marica y petardo Er gehört zu mir, que es lo que suena muchas veces en los cómics de nuestros queridos Konrad y Paul, que, por cierto, viven en la zona en la que está presenta la EKiR.

youtu.be/qoSplOPXZQs
Fuente | SWR, Protestante Digital









