El fuego en el que ardo

Ser gay puede complicarte mucho la vida. ¿Todas esas películas y series que te cuentan lo maravilloso que es ser gay? ¿Estar rodeado de compañeros modernos en el instituto que te quieren como eres? ¿Padres que te apoyan incondicionalmente? Todo mentira. La realidad no es esa. Al menos, no la del protagonista de esta historia, que vive un auténtico infierno por culpa de aquellos que no lo aceptan como es.

Esta es la sinopsis de El fuego en el que ardo, la primera novela de Mike Lightwood, en la que se abordan de forma directa temas que no verás normalmente en las historias dirigidas a un público adolescente.

No es fácil crecer con una orientación sexual distinta a la de la mayoría, como dice el autor en su prólogo. Es especialmente difícil cuando creces sintiéndote el bicho raro de tu instituto  y no tienes ningún apoyo o ningún referente que te haga creer que las cosas puedan ser de otra manera. Hoy existen todo tipo de productos (libros, series, películas) destinados al público de estas edades, pero es muy raro que reflejen de alguna forma la diversidad sexual, y si lo hacen no suelen hacerlo de forma realista. Todavía es mucho más raro que aborden ciertos temas que sí aparecen en esta novela: Por ejemplo, aún queda mucha gente que piensa que en la adolescencia no se debe tratar la atracción sexual homoerótica (aunque, curiosamente, siempre que se habla de heterosexualidad no hay ningún problema en presentar a los adolescentes como lo que son, seres hiperhormonados y con un gran interés por las primeras relaciones y el sexo).

Este libro sería "propaganda homosexual" en Rusia
Este libro sería “propaganda homosexual” en Rusia

Por todo ello, nos parece especialmente importante que tanto Mike como la editorial, Plataforma Neo, hayan publicado esta novela que habla de Óscar, un adolescente homosexual al que sus compañeros hacen la vida imposible porque es el maricón del instituto. Evidentemente, no es el único, como se verá a lo largo de la historia. Pero todos sabemos que basta que te señalen con el dedo para que tengas que sufrir las burlas y humillaciones de tus compañeros.

Desde que comenzamos a leer El Fuego en el que ardo,  nos dimos cuenta que estábamos ante una novela valiente e innovadora, que deja las cosas muy claras. Es una historia desconcertantemente realista, con algunas partes bastante duras tratadas sin tabúes ni mojigaterías, que nos habla del sufrimiento (la cruel tortura cotidiana) por el que tiene que pasar Óscar, adolescente acosado y humillado por casi todos, y que cuenta con muy pocos apoyos. Aparte del mal ambiente del instituto, tiene que soportar además la tensión familiar de vivir con un padre homófobo, machista y maltratador. Ante todo ello, Óscar busca formas de escape, como la música o el dibujo, y otras mucho más peligrosas como autolesionarse con cuchillas, a las que él llama sus amigas.

Está claro que no somos precisamente el público al que va destinado este libro, y a pesar de todo nos ha encantado; eso es precisamente una de las cosas que que lo hace maravilloso. Es una novela que habla de amores de instituto y está dirigido a un público adolescente, como hay muchas, pero es una novela que habla de amores entre dos chicos, y lo hace además sin puritanismos ni medias tintas, y sin dejar de lado lo sexual. Todo es muy sencillo, muy tierno, muy de primeras relaciones y primeros besos ¡lo que nos hubiera gustado poder leer una novela como esta cuando teníamos 13 años! Lo hemos visto en la sección juvenil de alguna librería, y estamos deseando que se pueda encontrar en las bibliotecas y que muchos chicos y chicas, los Óscar de la vida real, lo puedan leer, disfrutarlo e incluso servirles de ayuda.

Porque, a pesar de todo, esta es una historia que transmite el mensaje de que todo cambia y todo mejora. En sus páginas, lo volvemos a decir, hay momentos duros y escenas muy fuertes, pero ahí está también el mensaje (que creemos fundamental en la novela) de que siempre hay formas de salir de todo ello y seguir adelante, aun cuando a tus 15 ó 16 años puedas pensar que la vida siempre será así, que todo el mundo es como el reducido entorno que conoces, que nunca encontrás a nadie más como tú y que las cuchillas (u otras formas terribles de acabar con todo) son, por lo tanto, unas buenas amigas capaces de poner fin a esa insoportable existencia.

Vivimos en un país en el que maricón es el insulto favorito de la mayoría. Lo podemos oir prácticamente todos los días en cualquier contexto social y a personas de todas las edades. Es el insulto favorito, entre otras cosas, porque es el mejor aceptado en muchos entornos. La sociedad española, que ha madurado y cada vez acepta menos el racismo o la misoginia en público, aún no tiene muchos reparos en que se use la orientación sexual como algo degradante. La homofobia cotidiana está presente sin matices en todos los colegios e institutos, y, por todo ello, estamos encantados de que este libro exista y de que una editorial se haya atrevido a publicarlo.

Un libro bonito en forma y fondo
Un libro bonito en forma y fondo

Es una historia escrita por una persona que siente pasión por el tema sobre el que está escribiendo, y contada con mucho cariño, y eso se nota. Todo lo que le pasa a Óscar está basado en lo que les ha ocurrido a víctimas de acoso con las que Mike se ha relacionado. Y, aparte de muchas vivencias personales dolorosas, se siente que hay mucho del autor en su libro, empezando por su pasión por el mundo de Harry Potter, detalles friquis, recomendaciones de libros y por las canciones que elige para cada capítulo y que conforman una banda sonora que va acompañando la narración.

Mike Lightwood
Mike Lightwood

Mike Lightwood sigue esperando que le llegue su carta desde Hogwarts, pero mientras tanto continúa en el mundo muggle trabajando como traductor y escribiendo en su blog sobre libros. También es booktuber.

Esperamos que su pluma siga regalándonos más joyas literarias como ésta. Los adolescentes (y no sólo) lo necesitan.

  • Mike

    Muchísimas, muchísimas gracias por todo, de verdad.
    ¡Un abrazo fuerte!