De risa. El FBI dice que no puede concluir que la matanza de Orlando tuviera un origen homófobo porque no hay pruebas. No sabemos qué tipo de pruebas esperan encontrar, pero parece que no es suficiente que Omar Mateen se presentara en un bar de ambiente y matara a 49 homosexuales (e hiriese a otros 53) y los investigadores ahora necesitan un papel firmado por el asesino que diga “odio a los maricones y voy a matarlos”. Si no, no es homofobia.

Literalmente, porque el principal argumento de las autoridades para decir que no es un ataque homófobo es que cuando llamó al 911 no hizo ninguna referencia a la sexualidad de las víctimas. Y claro, esa es la “prueba” para decir que no hay homofobia en el hecho de matar maricones. En estos momentos, no podemos evitar acordarnos de Owen Jones, que se levantó del plató de Sky News cuando los demás allí presentes se negaban a aceptar la homofobia del ataque y hacemos suyas sus palabras:

“Si un terrorista con un largo registro de expresiones de odio y repugnancia hacia la comunidad judía hubiera entrado en una sinagoga y asesinado a 50 judíos, estaríamos hablando, con razón, de un ataque terrorista y antisemita”.

Por otro lado, El FBI asegura que tampoco tiene pruebas sobre la supuesta homosexualidad del terrorista. Es más, aseguran que han encontrado material que hace sospechar de alguna infidelidad a su esposa con otra mujer.

Mientras, no podemos evitar que el FBI nos recuerde a un grupo de detectives muy famoso por necesitar dar muchas vueltas a casos muy simples:

scooby

Fuente | Washington Post

  • Bananerino

    Esta gente no sabe hacer la O con un canuto