El otro día te explicábamos que el representante sueco en Eurovision 2015, Måns Zelmerlöw, se había coronado como bocachancla oficial del festival de este año al salir a la luz unas declaraciones que hizo en un programa de televisión en el que dijo que no es natural que un hombre quiera dormir con otro hombre.
No sabemos qué opina Måns de que un hombre quiera meter el brazo hasta el hombro en el ano de otro hombre, pero suponemos que tampoco le parece natural.
Las declaraciones del bueno de Måns son de hace un tiempo y en su momento ya causaron revuelo en el país de las estanterías Lack, pero ahora se ha vuelto a abrir el cajón de mierda y en Suecia están cagados porque siendo Eurovisión el festival mariconcil por excelencia no saben cómo va a reaccionar el público del resto de Europa.
RECREACIÓN: Un sueco cualquiera
Uno de los que han salido a defender al cantante de Lovers On The Sun Heroes ha sido Ronny Larsson, el editor de la revista LGTB sueca QX. En una carta publicada en Queerty, Larsson intenta quitarle hierro al asunto explicando lo que Zelmerlöw quiso decir (como si hiciera falta) y diciendo que el cantante no es homófobo. ¿Y cómo lo hace? Con nuestra frase favorita.
Efectivamente amiga, Måns Zelmerlöw tiene muchos amigos gays y son bellísimas personas.
«En cuanto ganó la preselección sueca supe que su aparición en el programa de cocina Pluras kök se convertiría en tema de conversación entre los fans gays de Eurovisión» Como si hubiera otros, querido Larsson… El editor continúa explicando qué fue lo que pasó exactamente en el programa en cuestión:
En el programa él y la popstar sueca Miriam Bryant hablaron de la homosexualidad tomando unas copas. Måns estuvo de acuerdo con Miriam Bryant cuando ella le preguntó si pensaba que la homosexualidad se desviaba de la norma («pero no hay nada malo en ello en absoluto»). Y entonces dijo que no es tan «natural» cuando un hombre y un hombre o una mujer y una mujer tienen sexo («porque no asegura la pervivencia de la especie»).«
Bueno, vale. Podemos estar de acuerdo en que dos mujeres que se dan la mano no es tan «natural«, aunque preferimos el término «habitual«. Claro que al final todo es una cuestión de con qué otros seres humanos de la sensibilidad te relaciones, porque en mi círculo social no es que dos mujeres dándose la mano sea poco habitual; es que no ocurre nunca. Pero sin embargo que dos maricones se den la mano (y lo que no es la mano) es el pan nuestro de cada día.
Dos amiguis, dándose la «mano»
En lo que sí le damos la razón al cantante es en que por mucho que lo intentemos, no nos vamos a quedar embarazados. Al menos por ahora.
Basándote en eso puedes pensar que Måns es un intolerante, un homófobo o sólo muy idiota.«
Tus palabras, Larsson, no las mías.
Pues no podrías equivocarte más. Måns está totalmente de nuestro lado y siempre lo ha estado. Como editor de la revista LGTB más importante de Suecia, conozco a Måns desde su aparición en el Swedis Idol de 2005. Siempre ha tenido tiempo para hacer cosas con nuestra revista y ha salido en nuestra portada cuatro veces, ha actuado en el Pride de Estocolmo y en nuestra propia gala de premios, la QX Gaygala. El año pasado incluso presentó de forma exitosa la QX Gala, la mayor fiesta gay del año en Suecia.«
¿A qué nos recuerda esto? ¡Ahora no caigo! Pero seguro que tú sí.
Por supuesto esto no convierte automáticamente a Måns Zelmerlöw en un aliado. Pero sí que demuestra que quiere ser amigo de la comunidad gay.«
Emmmm…
Querido Ronny: no quiero ser yo quien haga que te caigas del guindo. Pero el hecho de que un artista salga en la portada de tu revista, te conceda algunas entrevistas y te presente una gala de premios, por muy maricas que seáis en la QX, no implica que quiera ser tu amigo. A lo mejor en Suecia las cosas se ven diferentes porque allí todo es paz y amor mientras que en España al nacer te dan ya el juego de cuchillos para que vayas clavándolos por las espaldas que te encuentres; pero a mí, no sé por qué, todas esas cosas bonitas que hace Zelmerlöw con sus amigos gays me suenan a marketing.
Y no me jodas Ronny Larsson, que eso sabes muy bien lo que es. (De hecho tu carta es justamente esto).
En el último año hemos hablado muchas veces sobre lo que dijo en el programa. Me contó que nunca quiso juzgar a nadie al usar la palabra «aberración», que la utilizó en el sentido de «menos común». En cualquier caso entendió inmeditamente que la palabra tiene una connotación muy negativa y que debería haberla evitado.«
Es curioso, Ronny de mis amores, pero hay muy pocas cosas en la vida que yo tildaría de «aberración«. Y si alguna vez lo hago es porque no puedo evitarlo. Y eso que yo no soy un personaje público en un canal de televisión. A lo mejor es cosa del sueco, que estáis acostumbrados a llamar «aberrante» a cualquier cosa que os parezca fuera de lo común. «¡Treinta grados en enero! ¡Es aberrante!» o «¡He montado este mueble del IKEA sin mirar las instrucciones, qué aberración!«.
El caso es que, según mi modesto (y aberrante, tal vez) punto de vista, cuando alguien habla de la homosexualidad y lo primero que le viene a la cabeza es una palabra con una connotación tan negativa como «aberrante«, es porque la homosexualidad para él tiene una connotación negativa.
Si lo que quería decir es que era algo «menos común«, podría haber dicho exactamente eso: MENOS COMÚN. Pero no. Dijo «aberrante«. A mí el sexo lésbico no me atrae nada, no soy lesbiana. De hecho las mujeres en general no me atraen en absoluto, pero salvo a mi amiga Mari cuando vamos fumados y estamos de cachondeo, no me oirás decir que el coño de una mujer es una «aberración«. Y te puedo asegurar que pocas cosas hay en el mundo «menos comunes» para mí que el coño de una mujer.
Pero fue la palabra «natural», usada en ese contexto, la más estúpida que pudo usar. Está de acuerdo en que se pasó de la raya en muchos sentidos. Dijo: «Quiero señalar de verdad que la homosexualidad es absolutamente tan natural como la heterosexualidad. El sexo entre hombres y el sexo entre mujeres es tan natural como el sexo entre una mujer y un hombre.«
Qué bonito. Espérate que voy a buscarme las manos a ver si puedo aplaudir, o algo.
Lo que más entristeció a Måns fue descubrir que algunos grupos neonazis suecos intentaron deformar sus palabras para que pareciera que estaba de su lado. Me dijo: «Lo peor de todo fue cuando los conservadores hablaron y pensaron que yo estaba de su lado: Oh, por fin alguien dice lo que hay. Nunca estaré de su lado… Me desentiendo totalmente su forma de pensar y sus ideas sobre lo que es normal y natural. Y, por cierto, ¿quién quiere ser normal? No me veo a mí mismo como normal y de verdad me gustan las diferencias y la gente que defiende quiénes son en realidad.«
En serio ¿dónde están mis manos? ¡¿Por qué no estoy aplaudiendo?!
Si tú tampoco estás aplaudiendo, tranquilo porque el siguiente párrafo tampoco te va a hacer que vitorees. Prepárate para leer el típico párrafo bienqueda de editor de revista gay que quiere hacer la pelota a alguien:
Måns es una de las celebridades más sinceras, cariñosas y amigables que he conocido nunca y sé lo mucho que se arrepiente de esos comentarios. Adora a sus fans gays, a sus amigos gays y está totalmente de nuestro lado.«
Ahora sí, aplaude conmigo porque estábamos esperando este momento como agua de mayo:
MÅNS TIENE MUCHOS AMIGOS GAYS Y SON BELLÍSIMAS PERSONAS
Y créeme, no quiere silenciar eso, o esconderlo bajo la alfombra, sólo quiere que la comunidad gay entienda que siente mucho haber utilizado esas palabras.«
Måns Zelmerlöw es un verdadero aliado y estoy seguro de que hará todo lo posible antes de ir a Vienna y durante las semanas que esté allí para demostrar que está de nuestro lado y que apoya totalmente todas las formas de amar. Måns Zelmerlöw no es homófobo.«
¿Cómo te quedas, amiga?




















