• El periódico ABC incluye entre sus páginas este domingo un sobre con el material transfóbico que HazteOír asegura que está “prohibido”.

Gracias al diario ABC, la transfobia ha llegado a los kioskos de todo el país. El periódico, dirigido por Bieito Rubido, ha decidido regalar en su edición de hoy, un “Kit HazteOír” en un bonito sobre en cuyo interior encontramos una carta de presentación en las que se presentan como víctimas, el famoso libro sobre las “leyes de adoctrinamiento sexual” y un “Manifiesto por la libertad de expresión” que incluye un formulario para hacer un donativo a HazteOír.

Después de todo sobre lo que se ha escrito sobre esta organización y su falso discurso sobre la libertad de expresión, es muy significativo que el ABC les siga el juego y reparta estos contenidos como si fueran el folleto del Mediamarkt. Aunque estamos acostumbrados a que el ABC genere portadas polémicas (para conseguir notoriedad en las redes y justificar su existencia dada su complicada situación económica) y a su línea editorial conservadora, reaccionaria y fanática (sólo hay que ver la portada del mismo periódico que lleva ese material dentro, una oda a la Misa en televisión); el periódico ha decidido dar un paso más allá y repartir entre sus lectores el material tránsfobo que HazteOir lleva meses intentando hacer circular por el país y que ha provocado el rechazo de gran parte de la sociedad.

De entrada, dudamos que sea legal distribuir un material así y esperamos que las Leyes contra la LGTBfobia se apliquen donde se puedan aplicar. Tampoco estaría mal que la Asociación de la Prensa de Madrid se manifestara al respecto, porque esto no se puede considerar un simple encarte publicitario…. Ups. Se nos olvidaba. Hace un par de semanas el diario publicaba a toda página este anuncio:

Te in-Teresa
Guerra de protestas en Carolina del Norte
Foto: elplural.com

Según ese libro, las leyes autonómicas “obligan a introducir diversidad sexual y promueven modelos de comportamiento lésbico, gay, bisexual, transexual, transgénero e intersexual en los centros educativos” además, “desorientan a los niños al imponerles la “diversidad sexual” y “Discriminan a la familia natural e imponen modelos familiares“. Y eso que nos ceñimos a la literalidad del texto, porque entre líneas se esconde un mensaje de odio enorme.

Así, entre otras lindezas, se afirma que “La sociedad heterosexual, también simbólicamente represaliada por el franquismo (y en mayor medida, puesto que la mayoría de represaliados fueron heterosexuales), estaría paradójicamente en la obligación de reparar el daño otorgando a estos colectivos privilegios compensatorios. En otras palabras, heredan una presunción de culpabilidad simplemente por ser heterosexuales y la responsabilidad de pagar por un delito que jamás cometieron“.

Sí amigas, ése es el nivel.

Para ser un “libro prohibido“, como denuncian sus autores, se ha distribuido por más de 16.000 colegios y hoy, gracias a ABC, por todos los kioskos del país. Teniendo en cuenta que se trata de un material que ataca la protección de los menores, ¿alguien nos explica qué coño está haciendo la Fiscalía de Menores?