• La ciudad de Varsovia instala provisionalmente un arcoíris hecho de agua y luz para celebrar el PRIDE en la ciudad (y eso que el país es tremendamente homófobo).

  • El arcoíris se ha colocado en la misma plaza en la que anteriormente hubo otro que conmemoraba los derechos LGTB+ y que tuvo que ser retirado por los constantes actos vandálicos que sufría.


Es época de Prides y Orgullos y eso empieza a notarse por todo el mundo, que rara es la ciudad que no celebra uno estas semanas. También se celebra en países en los que la comunidad LGTB+ no disfruta de los derechos que, por ejemplo, tenemos nosotros y nosotras; como por ejemplo Polonia.

En Polonia el matrimonio igualitario no está reconocido y, según su presidente nunca lo estará. Polonia es, junto a Rumanía, Eslovaquia, Bulgaria, Lituania y Letonia los únicos países de la Unión Europea que aún no han legalizado las uniones homosexuales de ninguna forma (ni siquiera con un contrato de uniones civiles tan descafeinado como el italiano); pero son países a los que la sentencia histórica de la semana pasada les obliga a reconocer la legalidad de esas uniones (en cualquiera de sus múltiples formas, algunas pensadas para no generar “tensiones innecesarias“).

A pesar de eso, en Polonia este mes se celebrarán 12 manifestaciones del Orgullo LGTB+, y en cinco ciudades será la primera vez que se haga. En Varsovia, la capital del país, se celebró el pasado viernes la Equality Parade, que fue coronada durante cuatro horas por un arcoíris irrompible: está hecho con agua y luz.

El arcoíris instalado en el centro de Varsovia (Foto: AP/Alik Keplicz)

El lugar en el que se alzó ese arcoíris es la misma plaza en la que en 2012 se instaló otro arcoíris hecho con flores que servía como monumento por la igualdad LGTB+.

Pero en una muestra más de que los seres humanos no podemos tener cosas bonitas, el ayuntamiento tuvo que retirar la instalación al completo en 2015 porque se convirtió en el blanco perfecto para grupos homófobos, nacionalistas y de ultra-derecha cuyos actos vandálicos se volvieron una constante.

Un grupo nacionalista, quemando el arcoíris de flores.

Más complicado iban a tener quemar o romper este nuevo símbolo:

(Foto: AP/Alik Keplicz)

Como ha explicado Sylwia Chelchowska, una de las voluntarias de la Equality Parade, la reaparición -aunque fuera temporal- del arcoiris ha supuesto una alegría para la comunidad LGTB* porque el anterior “era un símbolo para nosotros, y nos dio mucha pena que desapareciera“.

El dinero para la instalación, por cierto, lo puso la marca de helados Ben & Jerry, una de las compañías que más apoyo han dado (y más apoyo han demostrado) a la igualdad LGTB+. En Estados Unidos fue parte importantísima del lobby que influyó en la decisión del Tribunal Supremo para legalizar el matrimonio igualitario; y en Australia, durante el debate por el mismo tema, la compañía se negó a vender helados con dos bolas del mismo sabor hasta que se legalizara.

Fuente | Daily Mail Online

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