1. No poner una foto.
A nadie le gusta hablar con una casilla vacía. Haz el favor de tener un poco de educación y enseñar aunque sea la mitad de la cara. Fíjate si te lo ponemos fácil: ni tan siquiera pedimos la cara entera, nos conformamos con la mitad. Eso sí, luego no te quejes si te confunden con el Fantasma de la Ópera.




















