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7. Que la conversación sea terrible.

Y sus ideas sean totalmente opuestas a las tuyas. En Grindr no te vas a poner a discutir de política, pero cuando ya estáis frente a frente es otra cosa. Imagínate que estáis hablando del tiempo y que de repente tú dices que es culpa de tal partido porque blablabla y entonces él te dice «seguro que tú votas al contrario y ese es peor». O que a ti te guste la Coca Cola y a él la Pepsi. O a ti Ana Guerra y a él Aitana… O a ti Mónica Naranjo y a él Coral Segovia…

 

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