5. Cuando se pusieron en contra de las princesas lesbianas.
Ellos están en contra de las lesbianas. De las de carne y hueso y de las de dibujos animados. A los pobres casi les da un patatús cuando se inició la campaña #GiveElsaAGirlFriend para que la secuela de Frozen incluyese un personaje lésbico.
Así lo describen ellos:
«La factoría Disney se está plegando a las presiones de los grupos LGTB para que homosexualice sus películas, y Frozen está a punto de ser la primera. No podemos dejar que el lobby de la ideología de género destruya la gran fábrica de sueños infantiles […] El totalitarismo multicolor quiere ir más allá, tiene hambre de dominio. Ahora busca infiltrarse en el mismísimo corazón de Disney, desvirtuar el espíritu de sus películas clásicas. Y no se detendrán hasta conseguirlo si no los frenamos».



















