Por muchos haters que pueda tener, Rihanna es un fenómeno musical inigualable. Desde 2005, la cantante de Barbados ha sacado 7 discos al mercado; uno por año exceptuando 2008 (gracias a la paliza a cargo de su exnovio Chris Brown). Sigue vendiendo copias sin parar, colocando singles en lo más alto de las listas y haciéndonos bailar como locas. Por segunda vez en su carrera, Rihanna pisaba Barcelona con su Diamonds World Tour para presentar tanto Unapologetic como Talk that talk (del que no hubo gira). En un Palau Sant Jordi con entradas agotadas, el público vivió 100 minutos de hits constantes y mucha entrega de la cantante.
A pesar de los pesares, la chica se hizo de esperar. Los teloneros, unos desconocidos DJ’s llamados We are TGA, amenizaron al público hasta las 22.00h, cuando se suponía que la cantante daría comienzo el show a las 21.30h. Al final, tras algunos abucheos y las conocidas olas del público, Rihanna arrancó su espectáculo casi a las 23.00h. Sin disculparse ni hacer ninguna alusión a la tardanza saludó a la ciudad de Barcelona y empezó la fiesta. Se le puede reprochar, sí por supuesto, pero ser una estrella te garantiza que tus fans van a estar ahí aunque llegues tarde, guste o no guste.

El concierto se dividió en cinco actos y un bis final. La estética de la cantante fue adaptándose a las diferentes partes, con vestuario a cargo de Givenchy o Christian Dior y calzado de Christian Louboutin y Manolo Blanik. El show se acompañaba de 8 bailarines y 4 músicos que tuvieron una participación muy activa en el centro del escenario (algo inusual en un evento pop). Con grandes llamaradas, luces policromáticas y pantallas envolventes que proyectaban imágenes en blanco y negro, escenas tropicales, oscuridad o vídeos de la propia Rihanna. Con todos estos elementos, ¿qué podía fallar? Puede cantar más o menos, pero ella derrochaba energía y, a diferencia de muchas actuaciones, se la vio disfrutar.
Abriendo el primer acto con los acordes de Mother Mary, esta parte fue la más gamberra, con una Rihanna anclada al hip hop y a la música más sucia. Sonaron Phresh Out the Runway, Birthday Cake, Talk That Talk, Pour It Up, Cockiness (Love It) y Numb. El segundo acto, en cambio, pasamos a un estilo más jamaicano, en la que Rihanna hace honor a su tierra natal con ritmos dancehall. Pudimos escuchar You da One, Man Down, No Love Allowed, Rude Boy y What’s My Name. Por supuesto, ella bien de tocarse el coño a cada rato…
httpvh://youtu.be/9lfUVz6OLq4
En el tercer acto, Rihanna se presentaba con un top y unas mallas multicolores y dibujos geométricos con la potente y dubstep Jump, seguida del hit por excelencia Umbrella, All Of The Lights (temazo de Kanye West), Rockstar 101 (y meneo de melena) y What Now. Entregada ya al máximo, en el cuarto acto la cantante aparecía con un sugerente vestido rojo interpretando Loveeeeeee Song en una plataforma giratoria con iluminación rojiza, seguida de un mix con los temas Love The Way You Lie, Take a Bow y Cold Case Love, y cerrando con la también balada Hate That I Love You.
httpvh://youtu.be/lnhAC-_8qdA
En la recta final y ya en el quinto acto, Rihanna hizo saltar al Palau Sant Jordi por completo con los temas más dance de su trayectoria: la siempre efectiva We Found Love (gracias Calvin Harris por hacer esto posible), S&M, Only Girl (In The World), Don’t Stop The Music y Where Have You Been. Pero de postre aún nos quedaba un plato más que saborear, con el que Rihanna demuestra y calla bocas a aquellos que la critican por no cantar lo suficiente. Y es que dos son los temas de Unapologetic que demuestran que ella es cantante. Gracias a la preciosa Stay (para mí, la mejor balada de su carrera) y la estupenda Diamonds Rihanna se despedía de Barcelona y agradecía la entrega y el apoyo.
httpvh://youtu.be/RYy6CLgwqws
Salíamos del estadio pasada la madrugada, pero sin acordarnos que el concierto había empezado más tarde de la cuenta. Y no será la mejor cantante (para eso ya está Beyoncé), pero ya querrían muchos y muchas tener la gran colección de hits que Rihanna tiene.
Te espero en la próxima, bonita.









